miércoles, febrero 07, 2007

Che Guevara vs. Carrie Bradshow


Si en los dibujos animados la gente tiene un angelito a un lado y un demonio al otro, mi angelito es Ernesto Guevara en Diarios de Motocicleta (solidario, intrépido, revolucionario, internacionalista) y el demonio Carrie Bradshow, la fabulosa protagonista de Sexo en Nueva York.

La serie cuenta las peripecias de cuatro amigas: Carrie, adicta a los zapatos y a un hombre con problemas para comprometerse, escribe la columna Sexo en Nueva York en un periódico; Samantha es una relaciones públicas segura de sí misma (o por lo menos lo intenta aparentar) y muy promiscua; Miranda es la abogada agresiva, independiente, sarcástica y escéptica respecto al amor; Charlotte, por último, dirige una galería de arte y sueña con encontrar un príncipe azul. Cuatro estereotipos marcados que resultan ser mucho más complejos. Cuatro corazas que a lo largo de la serie se van agrietando poco a poco. Primero son cuatro mujeres solteras, poderosas, atractivas, que disfrutan de una vida sexual libre y plena. Sin embargo, poco a poco aparecen sus inseguridades.

La serie es famosa por mostrar el sexo desde el punto de vista femenino sin tapujos. Las protagonistas llaman a las cosas por su nombre, y sus historias dan pié a narrar los aspectos de las relaciones que siguen siendo tabú. No voy a entrar en más detalles que estamos en horario infantil. Pero, pese a ser tan explícita, la elegancia de las protagonistas evita caer en lo soez.

La gran pega de la serie es lo clasista que es. Las cuatro mujeres ganan mucho dinero que les permite almorzar en los restaurantes más caros de Manhattan, comprar zapatos de Manolo Blanhik y ropa de Dolce y Gabanna, salir de fiesta a diario por los locales de moda, ir a la ópera y al ballet...

Y ahí entra el dilema de ser de izquierdas. No creo que haya una mujer, por muy revolucionaria que sea, a la que no le atraiga ese estilo de vida. Sin caer en ese consumismo tan exagerado e irreal (en todos los reportajes sobre la serie se recuerda que Carrie, con su sueldo, no podría permitirse comprar Manolos) pero disfrutando de la moda, la cultura, el lujo (dormir en la suite del Plaza, por ejemplo)y el alterne con intelectuales y artistas.

Defendía en otro blog que los conceptos "proletariado" o "clase obrera" me parece obsoletos. Considero un error renegar de lo burgués. El problema de lo burgués es que no todo el mundo puede serlo. En un mundo plagado de guerras absurdas, sida, hambrunas y tantas otras lacras, resulta grosero gastarse el sueldo en zapatos. Pero eso no hace que el hecho de disfrutar de la cultura (incluída la moda) o incluso ganar dinero sea algo malo en sí mismo. ¿Por qué hemos de imaginar un mundo utópico en el que todos seamos obreros de vida austera? Yo prefiero soñar con que, si luchasemos como Che Guevara, algún día podríamos disfrutar como Carrie Bradshow sin hacerlo a costa de la miseria de medio mundo.

La serie la emiten en Antena 3 a las dos de la madrugada (es que el porno al parecer puede emitirse a las 12 pero las peripecias de unas mujeres sexualmente activas no) pero ¿quién quiere televisión teniendo Emule (o Ares, que va mejor)?

7 comentarios:

Tico dijo...

jajajjaja.
que casualidad, precisamente ayer estuve hablando con una amiga de esta serie. ella la defendía (está claro) y yo la criticaba un poco.
Efectivamente la gran pega es el clasismo que desprende la serie. Se pone aqui un modelo de lo que es o debe ser una mujer triunfadora y como dices, todas son acordes con este modelo de despilfarro, pijerio y superficialidad.
Seguramente esas inseguridades de las que hablas les acaben viniendo por tener que competir en ese clima de depredación, creo que motivados por esta sociedad de consumo, de competencia (también en el terreno sexual)
Otra critica que he oido de esta serie es que estas chicas al hablar de los hombres lo hacen de una forma muy poco respetuosa. Vamos que si hombres hablaran de mujeres en esos mismos terminos sería un escandalo.
De todas formas tampoco he visto mucho esta serie, no me hagas mucho caso

en fin, yo tambien he pensado que en un mundo utópico tambien habría sitio para la cultura, el ocio,...lo que pasa es que por ejemplo los zapatos esos llamados "manolos" tendrían su precio real, lo que costara hacerlos (que se será una mínima parte de lo que cuestan) y desaparecería toda esa patraña de la imagen de marca.
si el problema es que el lujo es una estafa del capitalismo, todo está inflado y los precios de las cosas son artificiales. La calidad sería independiente de las marcas y la moda (que en su mayor parte es un invento para vender y vender) pues no quedaría igual pero seguiría de alguna forma.
Salud!

June dijo...

Lo que pasa es que las chicas hablamos de manera más sincera y contamos todo, y en ese todo tal vez pequemos de bocazas y desconsideradas. Es decir, que los chicos cuentan una batallita irreal y las chicas comentan, por ejemplo, que el tío no besa bien, que no saben si aceptar lo que le pide en la cama... Se ríen de los hombres pero también se ríen de sí mismas. No lo veo mal.

En cuanto a la marca, de acuerdo con que infla los precios. La moda es para mí como la publicidad: ambas son disciplinas artísticas que admiro pero se ven desprestigiadas por estar tan unidas al consumo. Los manolos no debieran costar 500 dólares por la marca, pero tampoco veinte euros porque son obras de diseño.

Cristina dijo...

Pareces mi conciencia. Esas cosas que escribes son algunas de las que pienso a veces o de las que hablo con amigas mías. Yo no veo esa serie porque a esas horas suelo estar trabajando o durmiendo hace un rato. En fin, tendré que grabarla para echarle un vistazo.

Itsaso dijo...

Yo prefiero soñar con que, si luchasemos como Che Guevara, algún día podríamos disfrutar como Carrie Bradshow sin hacerlo a costa de la miseria de medio mundo.

Me quedo con esa frase que mencionas. Siempre hay que luchar, por desgracia no hemos nacido con todo hecho, y que triste seria nacer asi ¿verdad? A veces es dificil pero siempre con la mirada al frente!

Txus dijo...

Buenoooo, aqui uno que ve la serie. Eso si, en el canal cosmo del digital (escribir "piratear euskaltel" o "piratear digital+" en google), y aunque me parece una serie entretenida, doy por hecho que las mujeres asi NO EXISTEN. No sólo por el tema del sueldo y los manolos, sino porque cada una esta tan encasillada en el estereotipo que le toca que acaba resultando absurdo.
Eso es lo que hace divertida la serie, que todas llevan al extremo la parte que les ha tocado interpretar.
De todas formas, estoy convencido de que una serie en la que los hombres tratasen a las mujeres como se trata a los hombres en esa serie sería completamente inviable. Bueno, a lo mejor la daría la sexta (no sin sufrir las iras de medio colectivo feminista y amantes de lo politicamente correcto).
Ni que decir tiene que la actitud de Samantha en un hombre le haría ser el malo de la serie, cuando ella es de las más admiradas, sin embargo, Charlotte es la "tontaina" en la serie pero si fuera hombre sería el hombre ideal, fiel, romántico, atento...

June dijo...

Pero como le comentaba a Tico, creo que van rompiendo sus propios moldes: Miranda se atreve a ser dulce, femenina y maternal, Samantha se enamora cuando menos lo espera y se vuelve monógama, Charlotte tiene momentos estupendos en los que le da por mostrarse de lo más sexy y atrevida...

Samantha es admirada en la serie, pero las Samanthas de nuestro entorno son tachadas de putones y no ocurre así con los hombres promiscuos.

En cuanto a una serie así de hombres, creo que sería inviable porque sería falsa. ¿Tienes tú ese tipo de conversaciones con tus amigos? Yo las tengo con mis amigas. Y yo no creo que la serie dé una imagen mala de los hombres. Ellas ridiculizan algunas aventuras sexuales pero todos los novios de Carrie excepto Mr. Big son perfectos y Steve el de Miranda también. Yo creo que es más una parodia de las relaciones esporádicas que de los propios hombres.

Y me encanta que veas la serie. Seguro que aprendes más de una cosa sobre la sexualidad femenina, ¿o no?

Txus dijo...

Aunque te sorprenda mi respuesta... SI tengo ese tipo de conversaciones, pero con mis amigAs.
Afortunadamente, las cosas que voy aprendiendo sobre sexualidad femenina las aprendo sobre la marcha, y lo que más claro me ha quedado en estos años de aprendizaje, es que cada mujer es un mundo. O al menos, las tres con las que yo he mantenido una relación seria :p
Besines!!