sábado, marzo 31, 2007

Cambio radical y la cárcel de la belleza


Leo en el periódico:

El programa 'Cambio radical' desata duras quejas de médicos y consumidores
Los colectivos lo acusan de "frivolizar la medicina" y de vincular la autoestima al aspecto
M. C. BELAZA
"Mi pareja no me dejará". Es una de las frases que aparecieron en el anuncio de la semana pasada del programa de Antena 3 Cambio radical, que ofrece grandes transformaciones físicas. La Organización Médica Colegial ha cuestionado el programa por frivolizar la cirugía estética. Organizaciones de consumidores y feministas se han sumado a estas críticas y advierten además del "machismo" de la publicidad, señalando que vincula la autoestima de la mujer sólo con el aspecto físico. Antena 3 indica que las frases son entrecomillados de las participantes.


Tengo pendiente una entrada sobre cómo la forma que el machismo ha tomado hoy en día condiciona las relaciones afectivas y sexuales de las mujeres. Hoy me limitaré a referirme a la autoestima. Este programa es inadmisible. Regalar cirujía a una persona con marcados problemas de autoestima es repugnante, es un abuso en toda regla y por si eso fuera poco el fin es económico. Una persona que piensa que su marido le va a dejar por fea necesita ayuda psicológica, apoyo y cariño. No necesita unos pechos de plástico y una nariz de Michael Jackson.

A mí, personalmente, me da asco meter dentro de mi piel cuerpos extraños que producen dolor y causan complicaciones. Y me parecería catastrófico que el resultado de la operación fuera menos satisfactorio que mi rasgo original (algo que ocurre a menudo sobre todo en operaciones de pecho). No obstante, me parece estupendo que quien tiene un complejo concreto que le obsesiona o quien simplemente vive con naturalidad hacerse "arreglitos" recurra a estas técnicas.

El problema aquí no es que una persona tiene la nariz grande y eso le causa insatisfacción. Se trata de personas a las que el propio programa, en vez animarles a que se acepten a sí mismas y transmitirles que todas (bueno, todas es mucho decir) las personas son bellas de una u otra manera, las expone ante la sociedad como feas. Es una manera terrible de pisotear la dignidad humana.

Las asociaciones que han protestado hablan de machismo. Efectivamente. El 80% de las personas que se presentaron al casting eran mujeres. Eso no es casualidad, sino producto de la presión que esta sociedad ejerce sobre nosotras y que nos lleva a basar nuestro atractivo en el físico. Y en un físico determinado, claro, porque hay chicas hermosas que se sienten mal por no cumplir los cánones de moda. Las mujeres de Cambio Radical no se sentirán bien en la vida, eso está claro, y menos aún después de haber sido protagonistas de un espectáculo bochornoso delante de todo un país.

Esto de basar nuestro atractivo en el físico es una verdadera cárcel. Sé que los hombres están empezando a entenderlo y a padecerlo en sus propias carnes, porque la sociedad de consumo, ávida de compradores, no ha tardado en venderles necesidades superfluas también a ellos. Que sepan que es tremendo no estar prácticamente nunca a gusto con una misma, perder tanto tiempo y dinero intentando arreglar con parches lo que hay que arreglar desde la raíz...

Que levante la mano la que no ha arriesgado nunca una relación o directamente la ha destrozado por inseguridad o por necesitar la aprobación de otros hombres. La aceptación social es inherente al ser humano prácticamente desde que nace; la necesidad de sentirnos atractivas por todos es una droga que nos tiene enganchadas y que nos crea muchísimos problemas. Yo desde luego no tengo problemas en reconocer que la necesidad de sentirme deseada me expone a situaciones violentas cuya consecuencia es sentirme ridícula y todavía más insignificante.

Este programa también debe ser una ocasión de oro para reabrir el debate sobre los límites del espectáculo televisivo. Además de ser machista, este espacio es clasista, puesto que no veremos a ninguna persona con recursos exponerse a modo de mono de feria. Todos los programas de testimonios, como El diario de Patricia, se nutren de personas de poca cultura y de clase baja y eso es abominable.

La foto es de un anuncio del programa. ¿Os parece aceptable?

5 comentarios:

Á. Matía dijo...

¡Buenos días!

Para empezar, decirte que me has pisado la entrada porque tenía pensado hacerlo, lo prometo, sobre este programa.

Por supuesto que me parece detestable. Pero es el resultado de una sociedad en la que importa más lo material y lo estético que los valores y la cultura. Se están creando prototipos que, en mi opinión, degradan la dignidad humana. Cuando llegará el día en que lo que importe sea el interior...
Puedo pensar, como dices tú, que el machismo tenga algo que ver, pero relamente no creo que sea la causa principal; ya que muchas veces son las propias mujeres las que establecen el baremo de quién es guapa y quién no lo es. Sin querer ser una crítica, las mujeres, entre vosotras, sois muy malas y competitivas.
Es inaceptable que las televisones se presten a ofrecer este tipo de programas, pero hace tanto tiempo que yo perdí la esperanza de que dieran algo que mereciera la pena...
Un saludo a todos. Á. Matía

Tico dijo...

bueno June al principio me iva a imitarme a darte la razón pero creo que puedo aportar algo mas.

Me centro sobre todo en ese razonamiento tuyo del final de la presión que ejerce la sociedad sobre nosotros al tenernos eternamente insatisfechos.

Yo (igual decis que ya está el pesado este con sus rollos del capitalismo jeje)lo relacciono directamente con este sistema que necesita de tenernos en ese estado para tener siempre algo que vendernos. ¿Recuerdas lo que dijo tu primo? el hacernos creer que tenemos un problema para luego vendernos la solución.
Asi se ha desarollado todo un extenso mercado de cremas y demas productos para el cuerpo. Llama mucho la atencion ver a chicas esculturales usando cremas antiarrugas cuando no tendran mucho más de 20 años!!!

Y lo que dices de las relacciones es una gran verdad. cuantas historias preciosas se habrán roto por ese estúpido sentimiento de "nunca estar a gusto con lo que tenemos".
Pero digo esto en el mal sentido del inconformismo claro, es simplemente un sentimiento funcional al neoliberalismo puesto que nos induce en esa onda de estar eternamente insatisfechos.
Lo vivimos en todos los ámbitos y luego lo levamos a nuestras relaciones.Quizás ahi estaría una razón de porqué se rompen cada vez mas parejas, por ese clima de competitividad atroz.


sobre lo que dices del carroñerismo repugnante de estos programas, por favor vean este video y ya veran como se animan (es genial!!!).

http://www.metacafe.com/watch/421198/el_diario_de_patricia_anti_publicidad/

SAlud!!

marraskilo dijo...

Hay radica la libertad, en que cada uno puede hacer con su cuerpo lo que quiera, o si voy mas lejos, cada cual puede hacer con su vida lo que le plazca, eso si, siempre y cuando no molestes a terceros, y en este caso no es asi. A muchos, por lo menos a mi este tipo de programas pueden parecer pateticos al igual que los certamenes de belleza, pero ya lo dice el refran para gustos los colores.
Si alguien es feliz operandose los pechos u operandose la nariz que haga lo que quiera.

June dijo...

A eso me refería, Ernesto, al decir que ahora los hombres también lo padecéis debido al capitalismo insaciable en el que vivimos. Completamente de acuerdo, vaya.

Álvaro: hace mucho que me cansé de discutir sobre qué es fruto del patriarcado y qué no así que no quiero enzarzarme mucho. Estoy absolutamente convencida de que la competitividad y la malicia que atribuyes a las mujeres es consecuencia directa de una sociedad machista y capitalista.

A ser competitivas nos lleva el que en esta sociedad meritocrática o pisas o te pisan. Y la malicia entre las mujeres casi siempre tiene que ver con las disputas por ser la más atractiva para los hombres. Una de las principales ideas del feminismo es que la división y la confrontación entre las mujeres la provoca el machismo para asegurar su supervivencia como sistema, porque la unión hace la fuerza.

cris dijo...

Vi un trozo de programa y me pareció una aberración cómo se trata a las personas que se someten al llamado "cambio radical". Nadie es perfecto y si lo fuéramos todo sería muy aburrido. Lo que importa es sentirse bien con uno mismo y eso requiere de una buena autoestima, cosa que estas personas no tienen cuando se someten a semejante circo. Una de las invitadas se había hecho la cirugía en cara, pechos, abdomen, piernas, y se había puesto implantes en los dientes. Había perdido su propia personalidad y es muy probable que esa persona no se reconozca ante el espejo y sufra problemas de identidad y psicológicos muy serios. En fin, sigo diciendo que no somos perfectos pero yo con mi nariz y mis cartucheras no me siento mal. No necesito cambiar por fuera porque siento que he cambiado por dentro y eso es lo más importante.