miércoles, marzo 28, 2007

El huevo y la gallina


Todos y todas habréis vivido ese punto de las relaciones estables en el que la pasión se diluye y los síntomas de enamoramiento son cada vez menos palpables. Empezamos a preguntarnos si la persona con la que estamos es realmente la idónea, si cierta persona que nos resulta atractiva podría aportarnos más; idealizamos a quienes poseen lo que echamos en falta en nuestra pareja, repasamos todo lo que haríamos sin ella, todos los aspectos en los que la relación nos limita; nos agobiamos al pensar que si esta historia es para siempre nunca podremos volver a sentir esa ilusión de los inicios, ese primer beso, ese juego de seducción...

Hoy una amiga, tras contarme algunas de esas sensaciones, me ha preguntado:

- ¿No estaré guiándome por el "más vale malo conocido que bueno por conocer"?

A mí me ha salido automáticamente:

- ¿No será que lo conocido siempre termina pareciéndonos menos bueno que lo que nos queda por conocer?

¿Cómo saber si mantenemos la relación por amor o por comodidad? ¿Cómo saber si el esfuerzo que hacemos por mantenerla viva es normal o es signo de que la relación ya no da para más? La clave puede parecer sencilla: determinar si estamos enamoradas o no. Pues ni es tan fácil -porque la monotonía borra signos inequívocos como las mariposas en el estómago- ni el amor suele ser suficiente para manterner a flote una relación. Otra solución posible: hacer balance de momentos buenos y malos. El amor y las matemáticas no creo que sean buenas aliadas: ¿Y si no hay malos momentos pero nos sentimos vacías? ¿Y si es una de esas relaciones tormentosas en las que los buenos momentos son únicos pero los malos nos están destrozando? Qué complicado, cuánto espejismo...

6 comentarios:

Txus dijo...

Vaya temita... Yo antes pensaba que te dabas cuenta de que el amor se había acabado cuando aparecia una tercera persona. Lo malo del tema es que después de lo que nos pasó hace un par de años tengo que admitir que no es asi, que las cosas van desapareciendo y un buen dia cuando te levantas te das cuenta de que sales con tu mejor amiga, pero que como pareja la cosa no funciona...

marraskilo dijo...

No sera que las personas no valoramos lo que tenemos hasta ke lo perdemos?

Tico dijo...

uff, efectivamente vaya temita.

Dejando de lado cuestiones que nos llevarian a un debate mucho más tormentoso como:

¿qué es el amor? ¿existe el amor o es una mera relaccion de conveniencia? ¿qué es estar enamorado?

...te digo que en mi opinión depende de cada caso. Me han pasado las dos situaciones: el creer que se habia acabado y luego darme cuenta de que no era asi (y aqui vendría esa gran verdad que dice Marraskilo) y el creer que se había acabado y que luego efectivamente se comprobara que era asi.

nunca se sabe claro ¿como saber? ojalá hubiese una forma de saber...

Á. Matía dijo...

Si hay un tema que no tiene fín, sin duda, es este. Yo puede que ahora no sea muy parcial ya que estoy completamente enamorado. Y me niego a pensar que eso un día pueda terminar porque lo que se siente cuando quieres a alguien da vida y energía. Sé que todo tiene su fín, pero yo creo y espero que el amor entre dos personas se pueda ir forjando durante toda una vida...
Estoy un poco pasteloso, pero...jiji

Un saludo a todos. Á. Matía

Cristina dijo...

Madre mía. Creo que en mi otro blog ya hablé de la relación tormentosa que tuve hace un par de años. Al principio todo era maravilloso pero me di cuenta poco a poco que aquello no iba a ningún sitio y que esa persona me hacía sentir muy pequeña, casi inexistente. La cosa era que en ese momento cegada pensaba que no podría conocer a alguien mejor que él. Qué gran error el mío porque eso nunca puede ser un motivo para mantener una relación de pareja. Cuando yo hacía un intento de cortar él le daba la vuelta a la tortilla y me hacía sentir mal, muy mal. Me sentía tan triste y vacía que lloraba incluso delante de mis compañeros de trabajo. Mis amigas y ellos fueron el apoyo más grande que tuve. Y un día decidí cortar por lo sano y que él ni nadie me haría sentir mal, que había vida más allá de esa persona y lo conseguí y nunca he vuelto a mirar hacia atrás. Por tanto creo que siempre podemos estar mejor. Ahora que si el problema no es la falta de amor la cuestión es encontrar algo en la pareja que le dé la vidilla que le falta. Volver a empezar con esa persona con las ilusiones renovadas.

Lucía Romero dijo...

Hace un mes que no entraba y me encuentro con esto. Me ha encantado la sorpresa es una reflexión bonita y nada pastelosa, aunque yo lo sea.
Y bien, el amor es tan complicado que dudo exista alguna solución pero creo que ahí reside la gracia del asunto. Sin dudas existenciales como esta, si se le puede llamar así, la vida sería aburrida Es una opinión.