martes, enero 09, 2007

El 30


Pues como Txus me deja, os pego el cuento del que os hablaba más abajo:

El 30

No le gustaba nada madrugar, pero menos aun discutir con la niña de sus ojos. A pesar de ser sábado por la mañana anoche no había "tocado" precisamente por el tema que le levantaba de la cama a horas intempestivas. Tenía que llevar a su novia a recoger a unos amigos. Si no había presupuesto para un taxi que no vinieran a pasar las fiestas ¿no?. Para uno que trabaja de lunes a viernes también le hacen madrugar los sábados. Esas eran las palabras que le habían dejado sin sexo salvaje (como todos los viernes) la noche anterior. Ella se había metido en la cama, y le había dado el culo. No reacciono ante caricias, besos ni susurros al oido. Así que había decidido dormir hasta las seis y media, hora en la que tras sonar el despertador, se duchó, afeitó ( a pesar de que apenas tenia un ligero vello, sabía que ella prefería que lo hiciera), mordisqueó unas galletas que empezaban a quedarse duras y acompañó a su chica al coche.
Ella estaba arrepentida, a pesar de entender que el estuviera cansado después de una dura semana de trabajo, no quería decir a su amiga que viniesen en taxi y le había contestado mal la noche anterior. Para colmo, el mosqueo no le dejó reconciliarse con el cuando por la noche tantos mimos le dedicó su "niño" y se hizo la dura. Se montaron en el coche y condujo el (a ella le daba miedo en una ciudad tan grande).
Cuando llegaron al parking el decidió no dar la bienvenida a los amigos de Adriana con una cara larga, y ella no insistió en que la acompañase, todavía herida en el orgullo por lo de anoche. Veinte minutos después, la explosión y el derrumbe le pillaron dormido, soñando con la reconciliación. Mientras, ella no hace más que preguntarse por qué una estúpida discusión la llevó a no insistir en que la acompañase a la terminal...
Al mismo tiempo, el resto sentimos que hemos vuelto a dar un gran paso hacia atrás...

1 comentario:

maite dijo...

me gusta el relato, sobre todo el final... es una lastima que el ser humano sea tan egoista y pueda poner por delante de la vida, pensamientos politicos o religiosos. es muy triste.