domingo, enero 14, 2007

Cara y cruz


EL PAIS publica hoy una buena noticia para las mujeres y otra pésima:


La cruz: Un medicamento indicado para úlceras que se compra por Internet es utilizado por mujeres para abortar en casa. El uso del Cytotec para abortar está extendido en América Latina y ahora los inmigrantes de la región han dado a conocer el fármaco en España. Las inmigrantes latinoamericanas son un colectivo que, por su moral conservadora que convierte el sexo en tabú y les lleva a no utilizar anticonceptivos, abusa especialmente del medicamento, según explica Vladimir Paspuel, vicepresidente de la asociación hispano-ecuatoriana Rumiñahui.


Pero como no hay mal que por bien no venga, prefiero quedarme con que la difusión de esas conductas pueda incentivar el desarrollo de programas de educación sexual y planificación familiar adaptados a la realidad y la mentalidad de los inmigrantes provenientes de regiones que carezcan de políticas de este tipo. Paspuel aboga por ello: "Nosotros estamos en contra de los guetos y de los programas específicos para inmigrantes, pero en este caso creemos que sí serían necesarias campañas sobre cuestiones de sexo y servicios de orientación familiar para la población inmigrante. Y es importante que los que den la información sean personas de su colectivo, en los que ellos confíen, que hablen su lenguaje".


La cara: En Barcelona se ha abordado algo que hacía falta desde hace tiempo: remediar que sólo 5 de cada cien calles y plazas lleven nombre de mujer. Me alegra ver que desde el poder se da importancia a ciertas formas de discriminación sexual (como el lenguaje no sexista, el androcentrismo en los libros de historia y en los nombres de las calles) que a menudo se infravaloran.


Las palabras determinan cómo se piensa, el lenguaje no es inocente ni aséptico. El hecho de usar el masculino como genérico deja un poso así como que sólo hayan pasado a la historia, según los libros, los hombres o que parezca que no haya mujeres que merezcan dar su nombre a una calle. Esto me recuerda a 1984, de George Orwell. El gobierno fascista pone un especial interés en eliminar del diccionario toda palabra que pueda ser subversiva porque si algo no se puede decir tampoco se puede pensar. Me parece una reflexión apasionante: ¿sabríamos lo que es amor, democracia o cultura si no existieran esas palabras? ¿Es la palabra lo que hace real un concepto? Esta teoría, aplicándola a la discriminación machista, lleva a entender porqué es fundamental erradicar el uso sexista del lenguaje.
La fotografía es una vez más de la exposición 18 segundos contra la violencia machista.

11 comentarios:

Txus dijo...

Como siempre, voy a buscar la explicación racional al tema este. El hecho de que el 90% de las calles lleven nombres de hombres me parece NORMAL. Y antes de que os tiréis al cuello, voy a intentar explicar por qué.
Los nombres de las calles, se ponen en honor a gente que ha sido importante en el pasado, hay muy pocas calles que lleven el nombre de alguien que no haya palmado ya (es cierto que está la calle de ACDC y esas cosas, pero son una clara minoría).
Si estudiamos un poco de historia, por culpa de la actitud machista que se ha vivido durante muchísimos años, la inmensa mayoría de los personajes históricos son hombres y por lo tanto es normal que también lo sean los nombres de las calles.
Esa tendencia tiene que cambiar en las calles de nueva creación. Estamos en un punto en el que personalmente creo que hay un equilibrio (o debería haberlo) entre hombres y mujeres influyentes, por lo que en las calles a las que se les ponga nombre a partir de ahora si que debería notarse ese equilibrio.
Es exactamente igual que quienes se quejan de que los puestos de directivos de grandes empresas estan ocupados por hombres en un 90%, cuando hay mas licenciadas que licenciados. El problema, es que quienes ahora llegan a ser directivos de esas empresas, se licenciaron hace 25 años, cuando el papel de la mujer en la universidad era testimonial.
Yo estoy convencido de que dentro de unos años, las mujeres serán quienes dirijan esas mismas empresas. No porque sean más listas, sino porque habiendo un mayor número de licenciadas es normal que a la larga se acaben imponiendo. Es más facil encontrar 5 buenos directivos entre 2000 que entre 7.

June dijo...

Está claro que con el tiempo se irá corrigiendo esa desigualdad pero considero positivo adelantarse a ello buscando a mujeres cuyo trabajo pasó más desapercibido.No se puede esperar a que esta generación se muera.

Txus dijo...

Completamente de acuerdo, hay mujeres de sobra para nombrar calles y no aburrirnos, es cierto que hay que empezar ya :D. ¿Por que no haces una propuesta en firme al ayuntamiento de donde estés empadronada?.
Sería interesante ver si responden y en caso de que lo hagan, ver qué dicen.

miki dijo...

Sin animo de ofender, he acabado por aqui despues de pasarme por varios post.

Pero lo voy a decir de una forma que seguro que igualmente me saltais al cuello, pero estoy completamente de acuerdo en que antes habia hombres influyentes, por las razones que sea (machistas eso si), y ahora empezara a haber de mujeres influyentes, pero no por eso se ha de descompensar la balanza, a poner nombres ya de mujeres hagan lo que hagan. Normalmente se pone a gente influyente muerta, pues cuando pase, perfecto, pero no por el echo de ser mujer, para cumplir con la paridad.

Para mi la paridad es un cuento, o sea que por que eres hombre o mujer, ya en una organizacion por ejemplo el psoe, ya tienes la mitad de los cargos asegurados o mirandolo del otro lado la mitad de los cargos vetados.
Se tiene que mirar, por lo que han echo , sin tener para nada en cuenta el sexo.
Es como la ley de violencia de genero, ley que se debia de hacer, pero no tendria que discriminar hombres para compensar la violencia de genero. Si un hombre pega a una mujer tiene una pena estipulada en el codigo penal, y totalmente justa, y si la misma acción la hace una mujer , la pena es mucho menor, y eso es igualmente absurdo.

Lo mismo en la calles, si de aqui 20 años empieza a haber 70% de nombre de mujeres a las calles , pues perfecto, si han sido influyentes, y no por eso voy a pedir que sea la mitad de las calles.

PAra compensar una injusticia no se debe tirar hasta el otro extremo, vamos creo yo.

June dijo...

No estoy de acuerdo, no. Es propio de misóginos pensar que por aplicar medidas de discriminación positiva van a ser directivas mujeres menos capacitadas que sus compañeros. Dale la vuelta: por no haber tenido las mismas oportunidades, un hombre ha llegado a directivo estando menos preparado que sus compañeras.

En un reportaje sobre igualdad en la UPV una catedrática decía lo siguiente: antes se justificaba la desigualdad en el trabajo con que las mujeres tenían una formación inferior. Ahora no sólo acceden a la universidad sino que lo hacen más que los hombres y aún así las diferencias persisten. Que en el mismo puesto de trabajo (un caso real es el Corte Inglés) una mujer gane menos que un hombre es inaceptable y creo que es suficiente motivo para hacer políticas de discriminación positiva.

En cuanto a las calles, hay muchísimas mujeres que han destacado en todos los campos y que deberían de estar especialmente reconocidas porque lo han hecho con toda la sociedad en contra. Madame Curie en ciencias, Teresa de Calcuta en cooperación al desarrollo, Simone de Beauvoir en filosofía, Clara Campoamor luchando por el sufragio femenino, la Pasionaria y Federica Montseny en política, Emilia Pardo Bazán y Rosalía de Castro en literatura...Claro que también están las que han tenido que utilizar seudónimos masculinos, disfrarse... Es cuestión de voluntad política rescatar a esas y las que aún siendo menos famosas han aportado riqueza a la sociedad y homenajearlas como se merecen.

Además, el gran número de calles que siguen teniendo nombres franquistas es un buen punto de partida para introducir ya nombres de mujer.

Masculino Plural dijo...

Hola June !!! En primer lugar, felicitarte por tu entrada. Ya sabes que también es éste un tema que nos apasiona. Nos referimos a la igualdad real de género en sus diferentes vertientes. Ya hace tiempo, escribimos una entrada en nuestro blog de MSN sobre la igualdad a través de las palabras. Evidentemente, como tú dices, el lenguaje no es "inocente ni aséptico". Hay quien considera que utitizar el masculino genérico es lo habitual y punto, sin más explicación que una costumbre arraigada en nuestra forma de hablar.

Nuestra opión al respecto de este tema ya la conoces. Nos extenderíamos mucho si aquí la volviéramos a repetir. Pero en resumen, decir que las palabras que pronunciamos dicen mucho de quiénes somos y de nuestra personalidad. Un matiz: no hace falta ser fascista para cometer ese error de comunicación que hace invisibles a las mujeres. El fascismo ya pasó a la historia ( o al menos, eso queremos pensar...)

En cuanto al nombre de las calles, cierto es, como hemos leido en algún comentario a esta entrada, que por razones históricas, la mujer ha estado relegada a un papel casi olvidado, motivo por el que abundan el nombre de calles dedicadas a a hombres... Pero qué hay de Cleopatra, Agustina de Aragón, Rosalía de Castro, Clara Campoamor...Ana maría matute, Isabel Allende... O, de forma anónima, las madres de desaparecid@s en la dictadura de Argentina o Chile, mujeres lapidadas en países musulmanes... Todas tienen un nombre y apellidos. Y todas tienen motivos suficientes para tener una calle con su nombre.

Muchos besos desde Sevilla

P.D.: Dos cosas más. Aún estamos manteniendo nuestro espacio en MSN, porque hay gente que nos lo ha pedido y eso nos llega muy hondo. Lo compaginaremos con éste otro hasta que podamos.

Por último, decirte que nos gustó mucho tu comentario sobre Al - Andalus. Si piensas venir por el sur, serás bienvenida. Disfrútalo; está lleno de contrastes. Te gustará.

maite dijo...

tengo poco tiempo y por eso paso a comentarte lo que más me llamó la atención sobre la entrada. es verdad que el lenguaje dice mucho de cómo somos, pero que la palabra crea el concepto? en parte entiendo lo que dices, pero eso sí, siempre y cuando se trate de cosas concretas. nunca has sentido cosas que no sabes explicar? cosas a las que no puedes ponerle una palabra porque, quizá, aún no la han inventado? yo creo que si quitaran la palabra amor o libertad del diccionario no dejarían de existir, simplemente no sabríamos definirlas (aunque quién sabe definir al amor...?)


bueno, espero haberme explicado llo suficientemente bien.

un besote!

Txus dijo...

Yo voto por que los exámenes se hagan sin especificar si el candidato es hombre o mujer, y que entren los mejores, independientemente de su sexo.
Visto asi, no tiene nigún sentido la discriminación positiva, ya que si debe haber 60 hombres y 40 mujeres, al introducir la paridad estás discriminando (negativamente) a 10 hombres que SI se merecen ese puesto.
Tampoco estoy de acuerdo en cambiar los nombres de las calles que quedan del franquismo. Nos guste o no, son personajes históricos que no nos viene mal tener presentes.
Ya se encargarán sus mayores de contar a sus hijos quién es la persona que da nombre a una calle, lo que hizo, y que si está ahi arriba es porque hubo una época en que se le trataba como a un héroe.

June dijo...

Pues mira, me parece muy buena idea no determinar el sexo ni en los exámenes ni en otro tipo de iniciativas. Y me ha encantado la idea de Masculino Plural de dar calles a colectividades como las Abuelas de la Plaza de Mayo, las lapidadas y yo añadiría las asesinadas por sus parejas.

En cuanto a lo de las calles franquistas, reflexionaré sobre tu forma de ver el asunto, Txus. Pero yo no sé si en Alemania sigue habiendo estatuas de Hitler, como pasa aquí...

Tico dijo...

Yo como veo que el debate de fondo ya está encauzado no añadiré mas leña.
Eso si, a los que esgrimen que hay que respetar las estatuas FRanquistas porque son parte de la historia les digo:
tambien son parte de nuestra historia ETA, las niñas de Alcasser, los vecinos de Puerto Urraco y los que asesinan a las mujeres...
¿les hacemos una estatua?

Salud!

Txus dijo...

No digo que se hagan más, sino que no veo mal que no se quiten las que hay. No solo por aquellos a los que representan, sino por recordar los tiempos en los que se les honraba, que no están tan lejos, y parece que volvemos a esa epoca.
Besines :D