viernes, julio 27, 2007

Pasopalabra (Cuba, qué bonita es Cuba...)


Ayer tuve el placer de ver un espectáculo de danza tradicional cubana. El ayuntamiento de Mungia invitó a un grupo de la isla caribeña a bailar junto con la asociación de danzas vascas en la que participo, y no decepcionó. Su alegría, espontaneidad y frescura eran realmente envidiables. Así que, aunque no pude hablar con ellos tanto como me hubiera gustado, y apenas les compré ron, me enseñaron a bailar son y me fotografié con algunos de ellos, una vez más me entró el mono insoportable de ir a La Habana. Necesito conocer esa ciudad ya. A ver si en octubre es posible.

Os preguntaréis por qué os estoy contando mi vida de esta manera. He aprovechado esa circunstancia para pediros que leáis un artículo relacionado con la anterior entrada y que la debatáis. Visto que se me acusa de ser poco objetiva (lo cuál me hace gracia porque éste es un blog personal, o sea cien por cien subjetivo) y que hay quien piensa que toda persona puede discrepar de las políticas de la empresa en la que trabaja sin ser tachada de incoherente o vendida excepto las periodistas, me limito a cederos la palabra. Y para aliñarlo con un poquito de alegría, porque la conjunción Cuba-seriedad no me pega, os dejo con Ibrahim Ferrer y Compay Segundo. La foto la he sacado de Google.

4 comentarios:

RGAlmazán dijo...

Tremendo como va desmontando todas las mentiras.
Yo estuve en Cuba hace unos diez años. Los amigos que han ido más de una vez me comentan que no está peor, aunque tampoco progresa.
No te defraudara, June, La Habana es una ciudad hermosa como pocas. Y la gente... ¡que maravilla!
Has hecho que me entren las ganas de volver. Y lo haré.

Salud y República (con sabor caribeño)

Txus dijo...

Que de cosas a decir en un post tan corto.
Empecemos con objetividad/subjetividad, ¿Tu que eres, objeto o sujeto?. Pues eso.
Lo de discrepar con la empresa... No es que todos puedan menos los periodistas, es que los periodistas vivis de vuestra credibilidad, y como hay quien compra un periódico u otro por su linea editorial, tiene a bajar la credibilidad para todos los bandos. Me explico (sabes que soy de ciencias), imaginate alguien de extrema izquierda escribiendo "objetivamente" en la razón. Sufriria las desconfianzas de la izquierda por trabajar en un medio completamente opuesto a su forma de ver la vida, y también las desconfianzas de los de derechas, que sabrían que es contrario a lo que ellos creen... ¿no?
Y cuba... no he ido, y me han contado dos versiones distintas, la de los que no se movieron del complejo no es mala, pero me suena tan irreal como la que yo vi en los hoteles de la republica dominicana. Sin embargo, la opinión de los que se movieron por su cuenta y riesgo es un poco más impactante, asi que vete y me cuentas tu subjetiva opinion a la vuelta ;)

June dijo...

Gracias a los dos. Txus, para empezar, el periódico en el que trabajo es el más cercano a mi ideología, lo cuál de por sí ya es triste porque tampoco es que me considere de extrema izquierda.

Dicho eso, si trabajo ahí es porque se cumplen varias condiciones: escribo en una sección en la que no tengo conflictos con la línea editorial(no podría escribir en Internacional pero en Sociedad estoy muy a gusto); creo que es con diferencia el mejor periódico convencional (no alternativo, quiero decir) de España, y me permite sacar reportajes sociales que en ABC, por ejemplo, no me dejarían, y que es realmente lo que me interesa y me realiza como periodista. El día que piense que soy incoherente y estoy perdiendo credibilidad, lo dejo. Hoy por hoy, creo que tengo la suerte de vivir haciendo lo que mejor hago sin traicionarme a mí misma. Y yo no creo en la objetividad (porque somos sujetos, como bien dices) sino en la independencia.

Jluis dijo...

Impresionante el artículo que nos acercas, June. Te confieso que estoy empezando a ver con otros ojos a los medios convencionales...

La credibilidad que les daba tenía los límites en aceptar cierto margen de error o en la tendencia a asumir corrientes de opinión al uso, rentables mediaticamente..

pero empiezo a plantearme una intencionalidad en la desinformación que antes no atisbaba.

No está mal esto de ganar puntos de vista y perspectivas diferentes desde las que mirar alrededor.

Un abrazo.