martes, septiembre 11, 2007

Paranoicas


La diferencia salarial entre hombres y mujeres apenas ha bajado en los últimos años. Lo que es más alarmante, a mayor vida laboral, más diferencia: hombres y mujeres cuyos ingresos diferían al principio de sus carreras en un 7%, tras 30 años de trabajo ven esa diferencia crecer hasta el 33%. Las causas: los sectores feminizados están peor remunerados, en el resto de sectores las mujeres también acceden a puestos peor pagados, trabajan más a tiempo parcial, y las dificultades para conciliar su vida laboral y familiar les impide asumir más responsabilidades. Aún así, el espejismo de la igualdad lleva a muchas personas (hombres y mujeres) a tachar(nos) a las feministas de paranoicas fanáticas que sólo buscan poder. En fin...

Por otro lado, el pasado viernes fui a ver la exposición Kiss Kiss Bang Bang, sobre arte feminista, que ha ofrecido el Museo de Bellas Artes de Bibao hasta el pasado domingo. La muestra se caracterizaba por incluir muchas obras escabrosas y transgresoras: mujeres orinando en un zapato de Chanel (un zapato maravilloso que no creo que tenga la culpa de la opresión ni la simbolice), sacandose una especie de pergamino de la vagina, mujeres con la cara llena de moratones...

Hubo algunas propuestas muy interesantes, más imaginativas y sutiles, como una instalación en la que tres envases de productos de limpieza iluminados de manera adecuada se reflejaban en la pared formando tres sombras de siluetas femeninas. Yendo con tiempo, también se podían ver interesantes documentales, e incluso dos vídeos -uno de los años 60 y otro actual- de la performance de Yoko Ono en la que otra persona le va cortando trozos de su vestido hasta dejarle en ropa interior. Aún así, eché de menos iniciativas más constructivas y optimistas.

He de aclarar que me sorprendió lo antiguas que eran las propuestas más radicales, así que es importante juzgar las obras atendiendo al contexto. Por ello, la principal conclusión que saqué fue que se ha avanzado mucho. Pertenezco a una nueva generación en la que ya no tiene tanto sentido provocar, sino que hay que luchar contra formas de discriminación más sutiles. Las vaginas y la sangre ya no son eficaces, y las realidades que denuncian, como la violencia machista o las violaciones, han dejado de ser invisibles para la sociedad, y ya nadie las legitima abiertamente.

Por otro lado, y como me ayudó a entender mi amigo Ritxar, con el que vi la muestra y que espero que os de su opinión, la exposición mezclaba a artistas de dos corrientes: el feminismo igualitario y el cultural, en el que las mujeres reafirman su esencia femenina y construyen una contracultura femenina. Creo que, aunque sigamos teniendo problemas afectivos, sexuales y sobre la autoestima debido al ideal femenino que se nos sigue inculcando, ya somos mas libres de ser nosotras mismas, sin preocuparnos de igualarnos constantemente a los hombres o de reafirmar nuestra femineidad como forma de rebeldía. Aún así, a pesar de todos esos avances, queda mucho por hacer, y lo más importante, insisto, es no dejarnos llevar por el espejismo de la igualdad teórica de derechos.

En la foto, una de las obras de Guerrilla Girls que se podían ver en la exposición.

9 comentarios:

Txus dijo...

¿Que es más bonito, el cuerpo desnudo de un hombre o el de una mujer?. Es algo que yo no he llegado a comprender. Creía que había (o debía haber) una predisposición genética para que en la mayoría de los casos a cada uno le atrajese más su contrario.
Sin embargo, muchas mujeres que conozco insisten en que para ellas es mas hermoso el cuerpo de la mujer que el del hombre, por lo que quizá la razón de que la mayoría de los desnudos sean de mujeres esté ahí.
En el tema laboral ya sabes lo que pienso... quien contrata e impone un sueldo ni siquiera debería saber si su subordinado es hombre o mujer. A iguales cualidades igual puesto de trabajo, y por lo tanto igual sueldo.

Martín Bolívar dijo...

La igualdad en el trabajo es imposible mientras siga habiendo un poder (oculto) en las empresas, con un incremento del acoso moral a los trabajadores. Las compañías quieren tener jefes ¿fuertes?, firmes, a quién todo el mundo obedezca, que nadie proteste porque le explotan. Lo que menos se exige para mandar es la capacidad profesional, el talento, más bien quien sabe usar el azote mejor. En cuanto a la mujer, todavía seguimos viviendo en una sociedad machista. En el arte está lo clásico de la Venus de Milo, las esculturas de Miguel Ángel y, después está todo lo demás, para los ignorantes como yo nos parece que en el arte contemporáneo vale todo. Sobre la pregunta de cual es el cuerpo más bonito, si del varón o de la mujer, creo que las comparaciones son odiosas. El poeta Antoni Porchia dice que el hombre mide todo y no es medida de nada.

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

No se puede tolerar una discriminación salarial. Si se hace el mismo trabajo, se debe cobrar lo mismo. Es pura lógica.

un besos

Jluis dijo...

Yo también tengo la impresión de que ya hay camino andado, no porque se haya alcanzado igualdad alguna, sino porque se deja de lado el patrón de actitudes del hombre como modelo para desarrollar, con la fuerza de la autoafirmación, un espacio propio.

Un abrazote.

Magapola dijo...

Leí un escrito de Susan Sontag que, a propósito de si la fotografía es una idea, decía que un hombre es mirado como modelo de la humanidad, en cambio una mujer es solo modelo de la mujer. Mientras que el hombre es retratado por su carácter, la mujer lo es por su belleza. Estas simples exposiciones me hicieron reflexionar incluso sobre mí misma: ¿hasta dónde están arraigadas esas ideas y quién las difunde?

2.71828 dijo...

No entiendo eso de que a cada uno debe atraerle más su contrario. Da a entender que los homosexuales son bichos raros. O al menos a mi me da la sensación de que no los trata como personas normales.

Magapola dijo...

Por cierto, ese debate de que qué cuerpo es mas bello lo veo un poco estúpido, con perdón, porque no tiene ningún sentido: habrá cuerpos de ambos sexos que resulten bellos, icluso cuerpos de hermafroditas, ¿o no?

"El otro sexo", ¿qué sexo?

Martín Bolívar dijo...

Te he premiado con el blog solidario por el compromiso de tu página hacia los temas de interés social. No tengo tu correo por eso te lo comunico de esta manera. Saludos.

June Fernández dijo...

Gracias a todos y todas. Me han gustado mucho las aportaciones. JLuis, qué bueno lo que dices, ojalá que logremos consolidar y hacer crecer ese espacio propio y, por qué no, otro común en el que interactuemos libres, sin tener que cumplir con roles impuestos.

De acuerdo con Txus y Fernando en cuanto a cómo tendrían que ser las contrataciones, pero me temo que la explicación de Martín es tristemente cierta y realista.

En cuanto a la belleza, a mí me gusta más el cuerpo de mujer, pero claro que hay que aprender a ver la belleza en todos los cuerpos. Y, al hilo de lo que dice Magapola, no quedarse en la bipolaridad. La naturaleza y la cultura son más complejas que todo eso.