jueves, septiembre 07, 2006

¿Telebasura?


Voy a hacer una declaración con carácter reivindicativo: Me gusta la tele y de hecho veo mucha tele. ¿Qué pasa? No voy a decir que estoy orgullosa pero tampoco entiendo a quienes se vanaglorian de no ver la televisión. En el clásico debate sobre si la gente ve telebasura porque es lo único que ponen o si ponen telebasura porque es lo que le gusta a la gente, yo me inclino por lo segundo. Decir lo contrario me suena a ese hipócrita "yo sólo veo los documentales de La 2". Me resulta curioso hablar con esa gente a la que la televisión le parece una basura y descubrir que nunca han visto Cuatro, la Sexta o incluso La 2. Para criticar la televisión es conveniente molestarse por conocer sus contenidos.
La 2 emite en horarios razonables programas de vanguardias artísticas (Miradas), de divulgación científica (Redes), documentales de historia y de naturaleza, películas clásicas, españolas, cortometrajes...
Las series españolas han logrado una calidad excelente. Prueba de ello es Aquí no hay quien viva, en la que no hay un sólo actor o actriz que no sea excepcional y todos los diálogos, después de muchos años en pantalla, siguen siendo desternillantes. Una de las causas de que la gente no esté satisfecha con los contenidos de la televisión es que tienen prejuicios y simplifican todo. Me encanta Nip/Tuck, a golpe de bisturí, una serie que mis conocidos no ven porque les parece que sólo hay sangre y sexo. Es innegable que hay una cierta sobredosis de morbo y sordidez, y que con tal de resultar atrevidos y trasgresores la mayoría de capítulos resultan inverosímiles, pero pese a ello (o siendo sincera, también por ello), estoy completamente enganchada. En el capítulo de la semana pasada, una anciana acudía a la consulta de los doctores Troy y Mc Namara para solicitar un rejuvenecimiento de la cara. El motivo era que su marido enfermo de Alzheimer sólo la reconocía en una foto de hacía veinte años. La señora sufría por ello y por ver que el marido permanecía desolado al pensar que su esposa no le visitaba nunca. Una historia conmovedora. A los personajes de la serie les definiría con el antónimo (que desconozco) de maniqueo y la música, que tiene un papel destacado en todos los capítulos, es siempre un acierto.
Otra serie que me encanta aunque me costó entenderla es Queer as a Folk, que nadie ve porque una vez más piensan que sólo hay sexo. Si al principio critiqué su visión superficial de la homosexualidad, ahora creo que retrata a la perfección el mundo gay, y si da una imagen superficial es porque no oculta el hedonismo y la frivolidad que caracteriza no a los homosexuales pero sí al ambiente de los bares de ambiente (valga la redundancia). En este caso también la música es impecable.
Encontramos ácidos e irónicos retratos de la psicología femenina en Mujeres Desesperadas y Sexo en Nueva York. Friends, una serie escrita por mujeres, sigue alegrándome con sus lúcidos diálogos y sus excéntricos pero adorables protagonistas.
Gran parte de los contenidos de La 2 y ETB 1 están dirigidos a los más pequeños, y no creo que nadie pueda criticar ese magnífico invento que son Los Lunnis.
De los informativos poco tengo que alabar salvo de uno: el de Gabilondo. Se le ha criticado por aburrido pero yo no busco espectáculo. No es un ejemplo de imparcialidad precisamente, pero es el único informativo en el que, en vez de escupir noticias como un lorito, el presentador se preocupa porque la audiencia entienda las noticias. En pleno debate sobre la OPA de Endesa, Gabilondo no dudó en explicar de manera muy didáctica qué es exactamente una OPA.
Podría seguir destacando aspectos positivos de muchos más programas pero me estoy alargando demasiado así que sólo diré algo más: me sonrojaría decir que la televisión es una basura viendo el admirable trabajo que realizan todos esos guionistas, realizadores, actores y demás profesionales con talento. Claro que hay mucho que mejorar, pero creo que una buena forma para ello es apreciar la calidad de los buenos programas (que los hay). En definitiva, yo prefiero la crítica constructiva que lamentarme de lo mala que es la tele mientras veo Aquí hay tomate.

1 comentario:

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Muy interesantes tus opiniones.
Yo, como antónimo de maniqueo, habría usado "no es en absoluto maniqueo". Y tan pichi, oye.