miércoles, abril 04, 2007

Y nadie me creía


No puedo irme sin comentar una noticia que me indigna pero en realidad no me sorprende, pues llevo ocho años defendiendo lo que hoy ha salido a la luz: la corrupción y el desvío de fondos de Intervida.

Seguro que he explicado alguna vez que no creo en las ONG porque ponen parches en vez de trabajar por una transformación de la sociedad. Tampoco me gusta ese espíritu caritativo, esa actitud paternalista.

No siempre fue así. Con catorce años decidí (no recuerdo porqué; supongo que persuadida por la publicidad) dedicar parte de mi paga a apadrinar un niño guatemalteco con Intervida. La decepción fue enorme. Después de un año gastando creo que eran tres mil pesetas al mes que, como podéis imaginar era para mí un dineral, me convencí de que Tomás no existía. En la carta me daban sus datos y una foto, me explicaban que el niño me escribiría cartas a menudo. Tomás, que tenía 11 años e iba a la escuela (en teoría gracias a mi contribución), me mandó en todo ese período un dibujo propio de un niño de cinco años. Nunca llegó ni una sola carta o postal, ni una frase en un dibujo ni nada así. Todo el mundo me decía que seguro que había una explicación pero yo estaba completamente segura de que eso era una estafa, no sólo por el tema del dibujo sino por intuición.

Poco a poco estos escándalos van saliendo a la luz; primero fue encarcelado el presidente de Anesvad y ahora investigan a Intervida. Las coordinadoras de ONG dicen que hay que ver el lado positivo: que si se descubren estos abusos es porque la justicia funciona. Que se lo digan a los niños y personas de buena fe para las que el apadrinamiento no fue sólo una manera de limpiar la conciencia sino una gran ilusión. Muy triste.

3 comentarios:

Á. Matía dijo...

¡Hola!

Sin que sirva de precedente, estoy totalmente de acuerdo contigo, jeje. Tampoco vamos a entrar a profundizar, pero, igual que tú, soy opuesto a las ONG´s. Creo que su labor va en contra de lo que dicen que pretenden.
Un saludo.

Tico dijo...

Pues yo para una vez que estoy de acuerdo con Alvaro tambien queria decirlo jejeje.
Salud!

cris dijo...

Yo tengo dos niños apadrinados hace tiempo. Uno de ellos con Ayuda en acción y me llegan puntualmente sus cartas, fotos, etc. El otro niño con la Fundación Vicente Ferrer y en ese caso pude ver in situ cómo funciona la fundación. Allí en la India, en la zona de Anantapur les enseñan a la gente a cultivar la tierra, les ofrecen microcréditos a las mujeres para que puedan comprar vacas, bueyes, para que sean ellas las dueñas de lo que ganan y las que administren el capital. Se construyen pozos, escuelas, casas, hospitales. Pude comprobarlo allí mismo pero veo que incluso lo que empieza siendo una buena obra se acaba corrompiendo. Espero que no pase lo mismo en estos casos.