lunes, abril 14, 2008

En plena insumisión del cuerpo (IV. jornadas feministas)


Este fin de semana he asistido a la IV. edición de las Jornadas Feministas de Euskal Herria. Un evento importantísimo que ha logrado reunir a 1.300 mujeres, 14 años después de la anterior cita. Sería larguísimo contaros todo (y ya me voy a alargar de por sí) así que os invito a leer las ponencias, una entrevista en Gara y pronto os haré llegar las conclusiones si os interesa.

Yo me quedo con la energía indescriptible que se generó en un espacio con 1.300 feministas juntas, debatiendo (violencia machista, participación política, sexualidad...), sintiendo, riendo... Fue increíble. Siempre da ánimos sabernos acompañadas, abandonar el miedo a ser raras, locas, paranoicas por cuestionarnos ciertas cosas. Muchas éramos jóvenes, lo que es una buena noticia porque creo que uno de los retos del feminismo es resultar atractivo para las nuevas generaciones, desmovilizadas por el espejismo de la igualdad formal y el feminismo institucional.

Una de las principales conclusiones con las que me quedo también es que el foco de la violencia machista se pone en los asesinatos, invisibilizando así las violaciones y otras agresiones de baja intensidad. Además, el hecho de que el feminismo no sea considerado un interlocutor de referencia al abordar las políticas de igualdad hace que éstas queden descafeinadas y no incluyan la necesaria crítica global al sistema patriarcal.

He aprendido muchísimo, pero para mí han sido Medeak la verdadera revelación, lo único que no entraba en mis cálculos. Este colectivo lesbianista guipuzcoano (con el que había contado para algún reportaje) me ha fascinado, divertido, hecho cuestionarme mil cosas... A primera vista nadie se libra de los prejuicios, porque las chicas impactan que no veas (o si no, decidme qué os parece la foto). Explican porqué se definen como bolleras, putas, travestis, intergénero y todas las etiquetas que la sociedad estigmatiza en su ponencia.

Herederas de las teorías queer, organizan talleres de Drag King en los que proponen travestirnos de hombres (a ser posible de manera estrafalaria, porque se trata de satirizar) para cuestionar, parodiar y profundizar en los roles de género, y el binomio mujer-hombre o femenino-masculino como únicos posibles. Así, las Medeak nos convencen de que el género y hasta el sexo son construcciones sociales que podemos quitarnos y ponernos a modo de disfraz. Da vértigo cuestionar esquemas tan rígidos, pero es una deconstrucción que me apetece intentar hacer.

Yo nunca me he identificado con lo queer, porque pensaba con cierta ingenuidad que vivía mi feminidad y también mi lado masculino con toda naturalidad y espontaneidad, sin imposiciones. No le veía el sentido a cuestionar los géneros, y me parecía contraproducente para la lucha feminista (por este rollo de "todos personas y ya está"). Pero sus tesis y sus formas han sido una revelación. Sus formas porque han sido como un soplo de aire fresco entre tanta conceptualización teórica.

Son divertidas ("si vamos a cambiar el mundo, vamos a hacerlo pasándonoslo de puta madre", decían, y la verdad es que el carácter festivo fue uno de los puntos fuertes de todo el congreso), irreverentes, escandalosas, polémicas, pero detrás de todo eso muestran también un discurso fascinante. Menos racionalizar y más vivir, es lo que proponen ellas, y lo que yo necesito ahora. Además, el cuerpo es el eje de su discurso, y me parece un campo relegado dentro del feminismo que a mí me interesa especialmente. Total, que encantada con la experiencia, y con la incertidumbre de vivir a dónde me lleva esto de deconstruirme para volver a construirme a mi medida.

En la foto, la performance de Medeak en la manifestación del sábado en Bilbao. El autor es Pradip J. Phanse, para El País.

8 comentarios:

Sheila dijo...

Esto es muy bonito y divertido. Pero mi madre hace dos meses puso una denuncia por malos tratos. Dos meses despues, perdió el juicio. Quedo absuelto.

Aitziber dijo...

LEHENENGO TA BEHIN, POLITTORI, ESKERRIK ASKO ZURE AZALPEN ETA INPRESIOAK HORREN ARGI AZALTZEAGATIK!
Nahiz eta egun hauek elkar hartu ditugun, Medeak galdu ditut, eta poztu nau zure hausnarketak irakurtzea..
"parecementiraquecompartamostecho"

Respecto al anterior comentario sobre la ineficacia de los tribunales ante las numerosisimas denuncias por maltrato existentes, ESTE ES UNO DE LOS MOTIVOS MÁS FUERTES POR EL QUE EL MOVIMIENTO FEMINISTA TIENE QUE ESTAR SOLIDO Y FUERTE...Lamentablemente, AÚN HAY DEMASIADO POR CONSEGUIR y HACEN FALTA ALIANZAS POR TODAS PARTES, incluso por parte de las más desengañadas.

Sheila dijo...

La pregunta es si montando eso, vas arreglar los juzgados.

Anónimo dijo...

INDIRECTAMENTE SI
Por medio de estos espacios, vas a conseguir implicar a más gente que no está en esta lucha,y animar a que las que ya están por la labor se sientan reconfortadas y apoyadas para continuar consiguiendo logros, entre los cuales, se incluye conseguir avanzar en los tribunales y otros tantos espacios, mediante la interlocución con administraciones y diversos poderes del estado (judicial, ejecutivo y legislativo),así como en otros ámbitos y territorios.
PERO TAMBIÉN EN LA CALLE, por eso lo del movimiento social.

Lo que no podemos hacer es desistir, personalizando en fracasos individuales. Necesitamos seguir denunciando y consiguiendo cosas y para eso sirven este tipo de encuentros. Si todas hubieramos desistido, aún continuaíamos sin poder votar.
No sé si ha valido la pena la rspuesta.

Sheila dijo...

Yo creo que este tipo de concentraciones solo convencen a los convencidos y son tan prevesibles dentro del sistema político y social que ya aparece como evento en los programas oficiales.

La diferencia de cuando pedían el voto las mujeres es que las instituciones de poder y el sistema político no lo esperaba.

Hoy los partidos políticos tienen en su plan electoral unas líneas dedicadas a la situación de la desigualdad de hombres y mujeres, además de la violencia domestica.

Quizás por eso me parece tan ineficaz estas jornadas que al final solo participa los que ya se lo creierón desde un principio y que por ende, no suponen ninguna amenaça a las reglas establecidas.

Miwel dijo...

Las protestas, el salir a la calle, el sacar a la luz lo que está mal y el proponer cosas nuevas es lo que amenaza las reglas establecidas. Lo que seguro wue no amenaza dichas reglas es el pensar que no se puede hacer nada porque nada puede cambiar.

Esas reuniones no son simplemente "quedadas" de gente que piensa igual, se discute, se porpone, se crean redes....... se genera discurso al fin y al cabo, y si las mujeres salieron a la calle para pedir el voto es porque antes había habido un trabajop de base importantísimo generador de discurso de que las mujeres son iguales a los hombres y tienen el mismo derecho a votar. Y gracias a la generación y socialización de dicho discurso es como se consigió el voto para las mujeres. Las cosas no nacen porque si, en plan expontaneo. La evolución supone siempre fricción, y la fricción hay que provocarla porque sino sigue el status quo.

Sheila dijo...

Una cosa es no hacer nada porque crees que no se puede hacer nada y otra cosa es poner en cuestión si realmente eso sirve de mucho.

Eso es lo que supones, que primero hay debate y luego hay cambio. Yo creo que primero hay cambio y luego debate. Sino como explicas el propio debate.

Miwel dijo...

Ya lo siento Sheila, pero es que lo que no entra en la cabeza es que primero haya cambio y luego debate!!!

¿Cómo explico el debate? Pues muy fácil, porque en este mundo no vivimos solos, y se conocen experiencias de otros sitios, avances, hay gente que escribe, piensa, genrea debate. ¿cómo surgió el debate sobre el papel de las instituciones financieras en los mal llamados países del tercer mundo? pues porque hubo gente que se preocupó por lo que pasaba,se cuestionó lo que existía, investigó, socializó, se debatió.......... lo normal, vamos, así avanza no sólo los aspectos sociales sino la propia ciencia!!! jamás ha existido el cambio sin debate, sobre todo porque el cambio lo producen grupos de personas con pensamientos iguales que se unen para luchar por/contra algo.