viernes, marzo 14, 2008

¿Gay? Vale. ¿Loca? ¡Qué asco!


Es un comentario que he escuchado habitualmente en mi entorno. A menudo, las discriminaciones sutiles son más peligrosas que las explícitas, porque resulta difícil detectarlas. Hoy ha habido una discusión similar en el programa de televisión Fama, sobre Juan Carlos, un concursante gay que explota una imagen ambigua y excéntrica, que no deja lugar a dudas sobre su orientación sexual.

En el reality de danza (lo veo, no me importa reconocerlo; veo todo lo que incluya danza) los concursantes votan a la persona que ha destacado como mejor compañera y a la que ha sido peor en la convivencia. Tienen que votar delante de todos y justificar sus motivos. Hoy Juan Carlos ha sido el peor valorado, y dos de los chicos lo han atribuído a que se exhibe desnudo antes de ducharse.

Es un programa que se caracteriza porque los tíos están constantemente sin camiseta y es exagerado cómo explotan su parte sexy. En cambio, que un tío se desnude del todo antes de meterse en la ducha, en vez de andar tapándose con la toalla y que, porqué no, haga una broma sobre su cuerpo, lo viven como una falta de respeto.

Discutiendo todo ésto, le dijeron que es un "tío de puta madre" cuando está en plan maduro y serio. Sólo les faltó decir "cuando se comporta". Uno llegó incluso a utilizar la palabra "loca", en una expresión tipo: "es que cuando vas de loca la cagas". Él dijo que proviene de la cultura gay, que sus amigos son maricas y punto. Que son dos facetas de su personalidad y no piensa renunciar a ellas. Se puso a llorar y explicó que se sentía como cuando su padre le reprimía.

La mayoría de las personas nos dicen que no son racistas ni homófobas. Pero no lo son cuando las personas diferentes asimilan la actitud predominante, la que la sociedad impone como única deseable. Eso no es respeto. No se trata de decir "no me importa con quien se acueste cada cuál". Se trata de respetar la diversidad, que respetemos tanto al gay abogado sin pluma y pareja estable que a la loca, la travesti, el oso. No se trata tanto de problemas de un colectivo, sino de una actitud a favor de la libertad individual y la diversidad que nos beneficiará a todas las personas. Imaginaos lo liberador que sería un mundo en el que no nos sintiéramos juzgadas, y nos permitiéramos dar rienda suelta a nuestra imaginación y nuestros deseos en cada momento.

Este tema también se planteaba en Queer as folk, una serie de temática gay que me encanta. Al protagonista (poca pluma, sosito, con novio, tutelando a un adolescente, muy convencional) le encargaban dar un discurso en el que el mensaje era que los gays son iguales a cualquier otra persona. No dejaron entrar al acto a sus estrafalarias amistades. Y ahí reaccionó y dijo algo tipo que no quiere que los gays intenten ser igual que nadie. No tienen porqué demostrar que cumplen las pautas sociales que los hetero les imponen. Quieren ser auténticos, y respetados como tales.

Aprovecho la entrada para criticar los diversos ejemplos de doble moral que hemos vivido en los últimos días. Dos alcaldes conservadores, que hacían gala de su moral y su rectitud, han sido denunciados por pagar los servicios de prostitutas y prostitutos con dinero público. Es lo que tiene la represión, que obliga a quien se la carga a convertirse en corruptos e inmorales por no permitirse ser libres.

Abajo, una coreografía protagonizada por Juan Carlos, junto con otros de los chicos. Iba a poner otra en la que baila con tacones de aguja, pero ésta me encanta.

6 comentarios:

Lucía Martínez Odriozola dijo...

¿Por qué te gusta?

June Fernández dijo...

¿El qué?

Fama porque me gusta todo programa en el que se baile. Disfruto muchísimo viendo danza. Y practicando, lo hago desde que tenía 5 años. Frecuento los espectáculos de danza clásica y contemporánea, y en Fama hacen moderno, que no controlo. En concreto, tres estilos (lírico, funky y hip-hop) que me han gustado y me encantaría aprender. Les envidio, soy una bailarina frustrada. La parte de reality resulta patética, pero engancha.

La coreografía, porque me gusta la canción, Marilyn Manson, el estilismo, me parece sexy que el sádico sea el gay y tenga a cuatro tíos buenos a sus pies, me parece una coreografía con fuerza y original... Seré hortera, pero yo soy así y así seguiré.

Magapola dijo...

Me encantas, June.
estás cargadísima de razón en tu post, no sé qué más añadir. a veces, decir las cosas a las claras es tan liberador, y leerlo un plcer.

entrenomadas dijo...

Pues no conozco el programa. Pero la doble moral me más asco, mucho.
Y otra cosa, respetar al gay educado, limpio y bien vestido y despreciar a "la loca" transformista es de una estupidez absoluta. Se puede juzgar a alguien por lo que hace, pero no por cómo viste o actúa. Que más da si mueve los brazos unos centímetros más o menos, o si gesticula así o asa.

Si te quietas los prejuicios quita lelos de una vez, y de un golpe.

Excelente post, June

June Fernández dijo...

Gracias, guapas. Aún teniendo en cuenta que estamos de vacaciones, me ha mosqueado algo que sólo hayan escrito mujeres en esta entrada. Creo que los hombres os habéis sentido retratados, sinceramente. Si he conseguido que uno sólo de vosotros le de vueltas al asunto, ya estaré satisfecha.

Anónimo dijo...

ViLeLLA_ptit

I q passa si es gay o k? Ami Juan carlos es un tio q a luchado para aconseguir lo q el a querido! I eso se le notava en la expression d sus bailes i en su forma d ser!
Juan Carlos tenia d aver ganado, esa es mi opinion!!!

Enga bessos pa to el mundo!!

bYeee!