lunes, agosto 21, 2006

María José Gómez, Psicólogo

El nombre es inventado, por supuesto. Se trata del texto de la placa de un portal de Barakaldo. Cada vez que paso por esa calle no puedo evitar leerlo con estupor. Entiendo que la inmensa mayoría de mujeres no estén preocupadas por el tema del lenguaje no sexista e incluso puedo llegar a reconocer que yo estoy algo obsesionada. Pero de ahí a considerarse y presentarse en sociedad como psicólogo... Me preocupa además que alguna mujer pueda opinar que el nombre de su profesión resulta más serio en masculino que en femenino. Me suena haber oído en televisión a una mujer insistiendo en que ella no es abogada sino abogado. Me resulta increíble que las mujeres profesionales disimulen o incluso renieguen de su género en vez de sentirse orgullosas de haber triunfado en un mundo laboral en el que todavía predomina lo masculino.

8 comentarios:

Txus dijo...

Como siempre, se le puede dar la vuelta, cuando vaya a sacarme una muela le dire a Jose que cambie la placa, ya que "dentisto" es menos sexista...
lo mismo para los artistos, taxistos, taxidermistos... Mas bien me parece una pequeña columpiada de los trapecistos y funambulistos de lo politicamente correcto.
Por la misma regla de tres, debería haber trapecistos como he dicho. Para resolver mis dudas, acudo como siempre a la R.A.E y encuentro que psicóloga si que esta, pero 'trapecista' es sólo un 'Artista de circo que trabaja en los trapecios', asi que decido seguir investigando si trapecisto estará aceptado y decido buscar 'artista', que viene a ser lo siguiente: 'Se dice de quien estudiaba el curso de artes.'
Visto esto, no estoy para nada en desacuerdo con las mujeres que decidan ser abogados. A nosotros no nos queda más remedio que ser taxistas y ella al menos pudo elegir.
Un ejemplo más divertido aún es el de 'juez'. No es que fuera 'juezo' y se haya pedido que exista un 'jueza', sino que como antes todos los jueces eran hombres, se ha dado por hecho que el término juez sólo servía para hombres y se a acuñado (en su tercera acepción) el término 'jueza'.
Vaya tostón acabo de soltar...
Una última pregunta... los que hasta hace nada han sido compañeros tuyos de clase... ¿qué son?, ¿periodistos?

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Vaya. Este tema me apasiona. Txus (a quien no conozco) ha dejado caer diferentes tipos de palabras. En principio, estoy de acuerdo en que es lo mismo decirse abogado (una mujer) que dentisto (un hombre).
Hasta ahí, el acuerdo. Después, llegan las palabras mal mezcladas, en mi opinión-obsesión, como dice June.
Las palabras ‘psicóloga’ y ‘trapecista’ no son asimilables. Esta segunda es común, mientras que la primera es de género femenino. En este caso, pues, nada importa el significado del término, sino el género (el gramatical, no el otro).
No es lo mismo que una mujer quiera decirse ‘abogado’ que que (huy esta repetición necesaria) un hombre quiera ser ‘taxisto’, que de nuevo, para ser correcta (taxista) es común. Ella puede (y acaso deba) ser abogada, porque abogado es, otra vez, masculino.
Con el par ‘juez/jueza’ la cosa se complica. La sociedad comenzó a presionar. Hubo mujeres y hombres que feminizaron el término, y la RAE lo aceptó, pero a regañadientes, porque algunos académicos se confundieron y además lo confesaron. Seco, uno de ellos.
Para dar con el femenino de juez debemos fijarnos en términos antiguos, como nuez, por ejemplo. Y tenemos nuez, pero no nueza. Podía haber sido asimilado y la mujer ser juez, pero hay sectores que reivindican jueza. No planteo objeciones. Tenemos ejemplos importantes de palabras, en principio innecesarias en cuanto al género, que han mudado. Hemos establecido una diferencia en los pares ‘dependiente/dependienta’ y ‘asistente/asistenta’ (no requieren explicación) pero no así en ‘estudiante’, que no acepta estudianta sino como parodia. O demente, y ‘de menta, o de fresa’.
Quienes han estudiado con June son periodistas, y a veces, ciclistas, marxistas, maoístas, taxidermistas y, quizá uno de ellos, llegue a ser Papa.
El final de la palabra no está obligado a indicar el género. Aunque a veces, usted perdone, tendamos a simplificar la profunda complejidad del idioma de que nos hemos dotado.
Gracias, June. Cada día que entro a visitarte tengo más ganas de volver.

June Fernández dijo...

Gracias a mis dos fieles y por ahora únicos lectores (yo diría lectores y lectoras pero a lucía no le gusta). Qué buenos los dos comentarios. Yo soy partidaria de los términos comunes, así que en el caso de juez no veo mal que se utilice para ambos sexos. Y aunque se tome como una locura, creo que la solución de todos estos conflictos sería un género neutro, y entonces hablaríamos de trapecistes, abogades y dentistes, por ejemplo. O incluso psicólogus, jaja. Pero me temo que no va a ser así. Txus: feminismo no es antónimo de machismo así que no se le puede dar la vuelta a todo, y menos en los temas referentes a la discriminación sexual. El lenguaje no sexista no es ningún capricho. Es la necesidad que sentimos algunas mujeres de estar presentes en el diccionario, de que no se nos llame hombres ni vecinos ni padres. Yo desde luego no soy ninguna de esas tres cosas, y me da igual lo que diga la RAE sobre ello.

Lucía Martínez Odriozola dijo...

June: ¿quién te ha dicho que somos los únicos lectores? Una cosa es leer y otra anotar.
Si quieres ver cómo progresan las estadísticas de tu blog, mete un contador.
Y lo que dices de ese gnero acabado en e, ni lo voy a tener en cuenta ;-)

Maite dijo...

despues de tan sabios comentarios no me queda nada por decir...
sólo quiero decir que me senti discriminada al no ser considerada una de tus lectoras del blog... mucho lenguaje sexista y despues =P

June Fernández dijo...

Ok. Mis únicos comentaristas entonces, jaja. vaya hachazo Maite. Pues sí, miraré las estadísticas. Por cierto, debajo de la placa de la que hablaba han colocado una en la que pone Ester Gómez, Podólogo. Yo no me acostumbro a eso. Lo del género terminado en e es medio broma y sé que es imposible pero la idea era crear cada vez más palabras comunes.

Txus dijo...

Me parece perfecto abogar por un género neutro, pero como bién ha dicho Lucía, el final de la palabra no está obligado a indicar el género. Quizá por ello Maria José Gómez ha decidido ser abogado.
Con lo que no estoy de acuerdo contigo es con que te de igual lo que diga la R.A.E. ellos son los que están para enseñarnos a hablar con propiedad, y es cierto que se pueden equivocar, pero lo que está claro es que este idioma es como ellos dictan.
Cambiando un poco de tema, soy un poco ignorante en estos temas (echaremos la culpa a mi formación en las ciencias puras en vez de a mi vagancia) y hay una anotación en el diccionario que no he entendido. Al buscar "abogado" me he encontrado lo siguiente:
"Licenciado o doctor en derecho que ejerce profesionalmente la dirección y defensa de las partes en toda clase de procesos o el asesoramiento y consejo jurídico.
MORF. U. t. la forma en m. para designar el f. Rosa es abogado. "
¿Qué significa el "MORF. U. t."?
besines y encantado de participar en estos debates :D

P.D: Lucía, sólo soy un amigo de June, de los que ha estudiado físicas e informática por lo que de juntar palabras tiene poca idea. Eso si, me encanta encontrar meteduras de pata de periodistas y discutirlas con June.

Cristina dijo...

Querida June, aunque piensas que he desaparecido del espacio sideral aquí estoy. Siento estar tan sumamente desconectada pero te sigo leyendo fielmente. Yo no entiendo mucho del tema pero opto por poder feminizar las palabras que sean factibles y que tengan un sentido. En fin, que siempre me sonará mejor jueza que juez. Un saludo