sábado, septiembre 06, 2008

Me quedo con éste


El listón estaba muy alto, porque Diarios de Motocicleta es una de mis películas favoritas. Iba además con prejuicios tras leer una crítica que tachaba al Che de Steve Soderbergh de ser más cine didáctico que político por su asepsia. No sé si por esa predisposición o por criterio propio, pero estoy de acuerdo. Che, el argentino, me ha dejado de lo más fría.

Salí del cine sin tener claro cuál era el objetivo del director con esta película. ¿Aportar todos los datos sin juicios de valor para que cada cuál decida qué pensar de la Revolución? A estas alturas, sobran los datos. Creo que lo que nos sigue faltando es el argumento final para ilusionarnos sin demasiadas dudas con lo que pudo ser o despertarnos del todo del sueño socialista.

Renuncia el director a hacer vibrar al público con un argumento tan visceral como es una revolución. No sé si es porque el interés por el sistema cubano se me gastó de tanto usarlo, así como la necesidad de seguir creyendo en la Revolución para creer en el socialismo. Con eso de que ahora pienso que el feminismo es la verdadera revolución que ha transformado radicalmente las sociedades sin matar a una sola persona, en la película no podía dejar de horrorizarme por tanto macho ególatra ávido de cargarse al enemigo y alguna que otra mujer desesperada por ser aceptada por ellos y coger el fusil. El tema es que no se me movió un pelo ni con los discursos del Che, ni con los fusilamientos, ni con la victoria final…

El protagonista repite a lo largo de la película que es la pasión del pueblo, el amor de las personas hacia la patria y la justicia lo que dio fuerza al movimiento y propició la victoria. Ese discurso no se corresponde, en mi opinión, con un retrato conmovedor del pueblo como protagonista. Ocurre al contrario que en Diarios de Motocicleta, donde son las historias de las personas, y no los discursos del futuro líder, lo que cautivan a la espectadora y hace convincente el famoso lema del guerrillero “Deja que el mundo te cambie y podrás cambiar el mundo”. Me interesa ese Che esponja, ávido de historias, emociones…

Che, el argentino, aburre con sus registros de batallas y estrategias. “No se nos da la oportunidad de conocer a ningún personaje, como si el más mínimo retrato psicológico pudiera ser una excusa para justificar al mito al que obedecen”, argumenta la crítica de Fotogramas. Seré una sentimental, pero creo que la película sólo brilla cuando deja vislumbrar el gracejo y la sencillez de los cubanos y cubanas.

Benicio del Toro convence como Che pero no fascina. Supongo que por el objetivo del director de desmitificarlo. Fidel es insoportablemente histriónico. Quien le conociera tal vez opine que es un fiel retrato, pero a mí el actor que lo interpreta me parece un imitador excelente que reproduce todos sus gestos sin lograr transmitir su presencia y carisma.

En fin, pese a todo, la película merece la pena. La sobriedad de Soderbergh es mucho más acertada que la oda cursi al heroísmo o el panfleto anticastrista que se podría esperar de una cinta así. La exuberancia de Sierra Maestra también es por sí misma una garantía de disfrute. Hace ilusión ver al paisano Unax Ugalde (ya ves, kazetari, a una a veces le salen ramalazos patrióticos) más entrañable que nunca. La percusión engancha mucho más que la típica musiquilla bélica y Silvio pone un sorprendente broche final musical (qué bien que el cineasta estadounidense recurra al cantautor cubano por excelencia). Total, que no me hagáis caso. Id a verla y luego me contáis.

6 comentarios:

Alicia M dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alicia M dijo...

Ufff June....me has dejado fria a mi también y eso que no he ido a ver la peli.
De cualquier forma June..que razón tienes con que el feminismo ha sido y será una revolución, y más que el feminismo, el movimiento de liberación de la mujer se recordará como una revolución silenciosa, y que aquí en España fue aplastante,eso sin causar bajas.
Aunque ahora se habla de una regresión femenina...en un estudio con adolescentes salio que el 98% de las chicas querian casarse con un novio rico, por muchos estudios que tuviesen ellas dejarian de trabajar para dedicarse a la casa. En fin...en cuanto pueda me la bajo del torrent.,la peli del Che.,(creo que hay otra parte) Besossssss guapa.
Ali,
de Lápices.

Cristina dijo...

A pesar de todo me apetece verla. Ayer estuve a punto pero quería ver algo más alegre y no se me ocurrió otra cosa que ver "Una palabra tuya", de todo menos alegría. En fin, en estos días la veo y te cuento. Un abrazo hermosa

entrenomadas dijo...

Yo ando desojando la margarita, la veo, no la veo, la veo un poco, no la veo un poco. Y ahora vienes tú para liarme el asunto aún más si cabe.
El caso es que el director me repele, lo siento, pero me gusta poco.
Benicio del Toro creo que está impresionante, en el aspecto físico, pero no sé nada más.
Vamos, que ya te contaré si me deja fría, helada o satisfecha.
Por cierto, Diario de una motocicleta es bellísima, mucho.

Kisses,
M

June Fernández dijo...

He aquí una respuesta del director, sacada de un reportaje que publica hoy El País: "Steven Soderbergh contó en Cannes, cuando presentó por primera vez las dos partes de su película, que la decisión última de rodarla lo asaltó cuando vio la imagen del revolucionario en la nalga de una mujer en Nueva York. "Estoy seguro de que aquella chica no tenía ni idea de quién era ese tipo que llevaba tatuado. Y ésa fue mi idea: darle una historia a la foto de la camiseta"."

Cris, será triste, pero me encantó Una palabra tuya. Tremenda llorera. El personaje interpretado por la Cañizares de Camera Cafe es maravilloso. Jo, muy triste pero tenéis que verla.

Cristina dijo...

Bueno, mi querida June, ya vi el Che y a mi me gustó pero...también te digo que mi desconocimiento de la revolución es bastante grande y no puedo valorar si la película es fiel a eso. A mi la interpretación de Benicio del Toro me gustó pero en fin, siempre con reservas. Gracias por dar tu punto de vista que para mi es un punto de referencia. Por cierto a mi también me encantó "Una palabra tuya". La Cañizares para quitarse el sombrero. ¡Qué manera de llorar!

Muxus