miércoles, mayo 13, 2009

Ibarretxe se va... ¡Pero nos queda el Athletic!


Es la única explicación que le encuentro a la locura que ha desatado la final de la copa entre el Athletic y el Barcelona que se celebra hoy. Cierto es que la afición rojiblanca es de las más famosas del Estado español y que trata de cumplir las expectativas que crea el apodo de "los leones", pero la locura que estamos viviendo no se explica sin ligarla a la coyuntura política. Como quien se queda daltónica, a mí me parece que ya sólo distingo el rojo y el blanco. Para quien crea que exagero, que eche un vistazo a las fotos que muestan cómo las banderitas han cubierto todo Bilbao: monumentos, edificios insignes, las Siete Calles... Y que lea el reportaje titulado "Bilbao se prepara para la locura" que publica hoy Sergio López en EL PAÍS.

Desde la semana pasada, tenemos a un no nacionalista en Ajuria Enea. Ha sido el cambio político más importante de nuestro paisito pero aquí no ha pasado nada. Que se sepa, nadie se ha suicidado, no ha habido ningún terremoto y ni siquiera ETA ha conseguido manchar de sangre el acontecimiento.

Ibarretxe se ha retirado, no sin antes hacer prometer a su partido que siga liderando el país desde las diputaciones y ayuntamientos. Es sólo una muestra más de las afirmaciones con regusto fascista que llevan haciendo esos políticos enfermos de poder. La verdad es que me han decepcionado y apenado, porque creo que con un PNV sensato se podría haber fraguado un pacto más transversal y evitado el del PSE-PP, que deja a casi toda la ciudadanía con mal sabor de boca. Me ha decepcionado también Aintzane Ezenarro, de Aralar, hablando de "desembarco de la armada española. Esperaba mucho más del valiente partido que osó desligarse de la izquierda abertzale oficial.

Bueno, no han faltado los despropósitos entre la clase política, pero yo al menos no he visto un ápice de emoción en las calles, ni entre quienes deseaban el cambio ni entre quienes se llevaban las manos a la cabeza al imaginar esa posibilidad. La semana pasada andaba yo diciendo: "¡Pero si se habla más del partido del Athletic que del nuevo Gobierno!" Y hablando con más gente, hemos caido en la cuenta que tal vez la final de la Copa sea la manera que la gente ha encontrado de canalizar las emociones encontradas por el cambio de Gobierno.

Quienes consideraban sagrado al PNV, se agarran al Athletic. Como pierda el Athletic, sólo nos quedará la BBK como gran icono (Eroski ya es medio español). Quienes son tachados de españoles, podrán demostrar su vasquismo exhibiendo su furia rojiblanca. Y quienes temen que la fractura crezca, verán cómo por un día un equipo de fútbol cohesiona a la sociedad vasca. No me digáis que es sólo fútbol porque bien sabemos que, cuando se trata del Athletic, nunca es sólo fútbol. Yo, por mi parte, cerraré las persianas e intentaré abstraerme del mundo. Y venga, qué leches, no voy a ser aguafiestas. Todo sea por evitar una oleada de depresión colectiva: Zorte on, Athletic!!!!! (Aurrera aurrera Athletic, hilarilarie, hemen egongo gara irabazi arte! ¡Mierda, me han contagiado!)

7 comentarios:

Vente conmigo y enfócate dijo...

Por lo que cuentas, June, debe ser algo parecido a cuando la selección española ganó la eurocopa y gran parte del territorio nacional se llenó de banderas rojigualdas.

Consiguió el futbol lo que no logró Rajoy con su proclama.

En cualquier caso, ¡suerte al Ethletic para esta noche!

RGAlmazán dijo...

Esto de vender el burro antes de afanarlo es peligroso. De lo de la transversalidad de acuerdo contigo. Y de lo que puede hacer un éxito deportivo, habría que estudiarlo detenidamente. De esto ya sabían los antiguos bastante. Yo todavía recuerdo al Madrid de las cinco copas de Europa con el que nos entretenía el caudillín. No hay que subestimarlo.

Salud y República

chus dijo...

Yo, como amante del fútbol, estoy con el Barça. Eso sí, sin Iniesta la cosa pierde mucho...

Txus dijo...

Creo que te equivocas June, y esta vez no es por buscar un punto de vista alternativo como otras ;) Quizá al no gustarte el futbol el enfoque sea algo diferente. En muchos pueblos de Bizkaia el Athletic está por encima de todo. También por encima de la política. El Athletic es una cuestión de Fe, (casi) una religión.
Si hubiera ganado el PNV, la copa se habría vivido igual, los ayuntamientos gobernados por el PP tienen banderas en sus balcones iguales a los que gobierna el PNV.
Es más, estoy convencido de que el 99% de los que ayer vimos la final firmabamos que el partido al que votamos perdiese en las próximas elecciones a cambio de ver al Athletic campeón de copa.
No entro a valorar que eso sea bueno o malo. Pero yo si que cambiaba mi voto para las europeas por haber ganado la copa anoche.

NáN dijo...

No soy futbolero, pero el Barça de hoy me encanta y a veces veo algún trocito de sus partidos. LEs tocó jugar con el que ahora es el equipo con mejor, y más bonito juego.

Pero no estoy en contra del fútbol. No estoy en contra de nada. Y comprendo que en el imaginario de un pueblo un equipo se pueda convertir en algo más.

Con respecto a lo otro, me parece bien que un lehendakari se pueda llamar Sr. López. Y que un negro pueda ser presidente de los EE.UU. Y que en un futuro, una dominicana de las que ahora anda en un barrio de cualquiera de nuestras ciudades, pueda ser presidenta de España.

En este tiempo del espectáculo, a veces hay imágenes que ayudan a cambiar las cosas.

Por ejemplo, cuando la ministra de Defensa, mujer, catalana y embarazada, mandó poner firmes, aplaudí antre el televisor.

Ya veremos cómo van las cosas. Que ese es otro cantar.

Itsaso dijo...

Solo una cosa, menos mal que el Athletic perdio y las noticias vuelven a los medios. Creo que hasta a la EITB le ha servido para olvidarse de su próximo cambio en la línea editorial...

Anónimo dijo...

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