lunes, diciembre 01, 2008

El cantautor


Anoche murió el cantautor vasco más grande. Se suele decir eso de todo artista que muere, pero en este caso es verdad. Es incuestioble. No os voy a aburrir con la biografía de Mikel Laboa, cantautor y psiquiatra infantil, porque está todo en la red. Mi generación se ha criado con su música, con himnos como Txoriak Txori (si le hubiera cortado las alas sería mía/mío, no se hubiera ido, pero entonces ya no sería más un pájaro, y yo amaba al pájaro) o Haika mutil. Si me preguntaran qué voz le pondría a Euskal Herria, contestaría sin duda que la de Laboa., con la que nos transporta a mundos mágicos, oníricos, locos, cuerdos, inquietantes, estremecedores.





Laboa representa el resurgir de una cultura vasca que el franquismo no logró extinguir. Pero también representa la apertura al mundo, la vanguardia artística, la fusión, la experimentación., la innovación, la búsqueda permanente. Otro himno, Baga-biga-higa, se compone de onomatopeyas y palabras inconexas. Es curioso que muchas personas le intenten dar un sentido político, mientras que otras afirman que Laboa se inspiró en los gritos de las personas internas en hospitales psiquiátricos. Leo que se interesó por la música escuchando a Violeta Parra, que puso voz y música a poemas de Bertolt Brecht y fue telonero de Bob Dylan en San Sebastián. Es de ese concepto de cultura vasca, receptiva, mestiza, trasngresora, de la que me siento orgullosa. Creo que es lo único que puede despertar en mí algún tipo de sentimiento patriótico.



Es curioso que se haya muerto cinco días antes de que empiece la Feria del Libro y el Disco de Durango, que constituye la gran cita anual de la cultura vasca, y a veinte días de recibir la Medalla de Oro de la Diputación de Gipuzkoa por su trayectoria. Me da pudor soltar el tópico de que nunca morirá mientras sus canciones sigan presentes en la banda sonora de nuestras vidas y nuestra memoria colectiva. Ala, ya lo he soltado.

Aunque no sepáis euskera, os pido que os animéis a escuchar las siguientes canciones y me digáis qué os parece. Creo que no os dejarán indiferentes. Tal vez os suene de La pelota vasca, película documental de Julio Medem que no hubiera sido ni la mitad de emocionante e intenso sin la banda sonora de Laboa. En Musikaz blai podéis ver sus letras traducidas. La foto la he sacado de Deia. Firma Sampedro.





3 comentarios:

RGAlmazán dijo...

Curiosa coincidencia, hoy también ha muerto el cantautor Joan Bautista Humet. Un gran tipo, al que acabo de hacer una entrada.
No conocía a Laboa, sólo de oídas. Acabo de oir tres de las canciones y sin entender ni papa, me ha parecido un tipo que llega fondo, que tiene mucho de trovador, tosco, directo, sin barroquismos, su música me gusta. Preciosa Baga, Biba, Higa con el Orfeón de fondo, parece un canto triste pero armonioso.
Y es que, también los buenos se van.

Salud y REpúbica

entrenomadas dijo...

Sí, realmente bueno. Por suerte conozco su trabajo y realmente me parece muy, muy bueno. No sabia que era siquiatra infantil. Gracias por este post que me acerca más a este autor.
Una pena.


Besos,
M

Martín Bolívar dijo...

RGAlmazán me adivinó el pensamiento, porque estaba pensando lo mismo tras leer el titular. Mikel Laboa es un personaje del que se tienen que sentir orgullosos los vascos, por ser un ser humano de ésos que, además, son universales. Lamentablemente, es el primer comentario, la primera noticia que tengo sobre su fallecimiento. Es una pena que no lo hayan destacado, como se merece, los medios generalistas.