miércoles, diciembre 09, 2009

Colombia


Como no sé ni por dónde empezar, creo que os iré contando pequeñas historias y anécdotas de nuestro viaje por fascículos. En fin, ha sido una experiencia maravillosa, tanto los encuentros como los días siguientes recorriendo Bogotá y el Eje Cafetero (Pereira, Armenia, Salento, Cocora...)

No hemos ido demasiado de turistas. Lo malo es que tal vez nos hayan quedado cosas imprescindibles por ver: monumentos, museos, paisajes... Lo bueno, que nos hemos inmerso mucho más de lo que pensaba en la sociedad colombiana. Más que los paisajes geográficos me interesan los humanos, y creo que para haber estado sólo una semana hemos podido atisbar al menos unos cuantos elementos característicos de las gentes paisas.

Una semana sólo ha sido suficiente para hacernos a la idea de todas las posibilidades que ofrece el país: su abrumadora diversidad social, étnica, cultural, política y social; cientos de reportajes, crónicas y entrevistas a realizar; decenas de ritmos que bailar; millones de personas peculiares que conocer... Dicen que García Márquez más que un excelente novelista, es un gran fotógrafo. Es decir, que Colombia es puro realismo mágico. Por lo poco que he visto, doy fe.

Estoy toda enmorriñada, pero la globalización tiene sus ventajas: hoy he comido arepas de pollo a ritmo de ballenato, y me he comprado una chocolatina de maní de postre. Mañana pienso desayunar zumo de guanábana en la Plaza Nueva, y contaré mis aventuras tanto a la dueña de ese local como a la chica de Cali del locutorio que frecuento. Mientras no pueda volver, sacaré el máximo jugo a esos gajos de Colombia que esconde el frío Bilbao.

En la imagen: la foto de familia de los encuentros

4 comentarios:

Martin Bolívar dijo...

Guau¡¡¡ qué experiencia. Este post me ha sabido a poco, espero mucho más, estoy seguro que habrá más próximamente. Que sigas bien y que lo disfrutes al máximo, un abrazo de todo corazón.

PECADO dijo...

Estoy con Martin, este post esta muy resumido.Como vive la mujer colombiana?

mendi dijo...

Aurrera con esos paisajes humanos, June.
Yo me apunto a leer esas "geografías".

June Fernández dijo...

Gracias a los tres. Espero que os guste el post sobre Armenia. Habrá mucho más. Pero querido Pecado, teniendo en cuenta que en Colombia viven más de 22 millones de mujeres, sería arrogante por mi parte, además de imposible, pretender resumir su situación. Ni quienes viven en Colombia pueden contestar a tu pregunta, dado la enorme diversidad que caracteriza a ese país. Nada que ver la indígena del Amazonas con la prostituta de Pereira, la que vende minutos (ya os contaré lo que son) en las calles de Bogotá o la campesina del Quindío. Lo que sí que prometo es mostraros las pequeñas pinceladas que he descubierto: algunos olores, sonidos, paisajes, sabores e historias de personitas alucinantes.