viernes, mayo 16, 2008

Mis cromosomas se equivocan


Hoy, Día Internacional contra la Lesbofobia, la Transfobia y la Homofobia, más que nunca, vuelvo a afirmar, como Beatriz Preciado, la multiplicidad de los sexos. Este cuerpo que os habla está harto de que lo limiten y lo categoricen (y por ahora no lo patologizan porque aparentemente entra en la norma). Entrenomadas exclaman hoy eso de "vive y deja vivir". Yo estoy de acuerdo, pero añado más: "atrévete a convivir, a mezclarte, a respetar, a sentir sin miedo".

La homosexualidad, que para mí no es más que un etiqueta inventada por quienes rechazaban ciertas prácticas sexuales y decidieron ponerlas nombre para identificarlas y estigmatizarlas, es una muestra de deseo o amor. La homofobia (y demás) es odio. ¿Cuál de los dos es patológico? ¿Cuál es antinatural? ¿A quién hay que curar? Yo lo tengo claro.

A partir de esa reflexión, el movimiento de liberación gay-les-trans de Euskal Herria (EHGAM) ha realizado un proyecto llamado Las caras de la homofobia (lesbofobia y transfobia), compuesto por un catálogo, una exposición y un blog. En ellos recopilan, analizan y contextualizan manifestaciones retrógradas como las manzanas y las peras de Ana Botella o el "me limito a no tomar por culo" de Cela. No tiene desperdicio.

Su artífice, Julen Zabala, dijo en la inauguración -en la que disfruté un montón junto con las gentes de EHGAM y Medeak- que prefiere hablar de identidad social que de identidad sexual porque es la sociedad, y no la persona, la que categoriza. No puedo estar más de acuerdo. Las criaturas viven con naturalidad todos sus deseos hasta que su entorno la obliga a definirse o les impone etiquetas represoras como "marimacho" o "mariquita". Somos muchas las que hemos pasado años intentando buscar una definición clara con la que satisfacer a nuestra gente. Yo ya me he aburrido y, sobre todo, rebelado.

¿Es necesario celebrar un día así? Ojalá no lo fuera. Pero ayer mismo encontré en la prensa un ejemplo más de que lo es. La propia exposición se compone de 101 pruebas que nos obligan a reaccionar. Creo que los movimientos sociales no han prestado la suficiente atención a la homofobia (la muestra recoge también la intolerancia de la izquierda), y que incluso los propios colectivos de homosexuales tampoco se han dedicado lo suficiente a combatir la lesbofobia y la transfobia. En especial, quiero recalcar dos cuestiones:

- Es urgente que las feministas y el conjunto de la sociedad reconozcamos que la homo-lesbo-transfobia es un problema de género (los ataques al alarde mixto de Irún y Hondarribia son un claro ejemplo). Más aún, las agresiones al colectivo LGTB son violencia machista.

- Es urgente, también, dejar de fragmentar la lucha contra la intolerancia. El machismo, la homo-lesbo-transfobia, el racismo y la xenofobia son caras del mismo odio totalitario.

Por todo ésto, creo que en lo privado tenemos que dejarnos de etiquetas y dar rienda suelta a la capacidad ilimitada de sentir y gozar de nuestros cuerpos. Pero en lo político, me apunto a quienes apuestan por apropiarse de las etiquetas estigmatizadas. Medeak lograron en las Jornadas Feministas que muchas hayamos empezado a definirnos como lesbianas políticas, independientemente de con quién nos acostemos. Nos enamoraron con su definición de "somos bolleras, putas, transexuales, negras y todo lo que la sociedad rechaza". Y justo ayer KU nos hacía una propuesta similar, a la que me apunto.

Una de las citas que más me ha gustado en la exposición es la de Manuel Fraga: "Los homosexuales nacen así porque sus cromosomas se equivocan". Resulta que a quienes nos comportamos de manera diferente a la que dicta la moral cristiana no sólo nos dicen que estamos equivocadas, sino que nacemos equivocadas, nuestros cromosomas se equivocan. Como parece que todo intento de convencerles de lo bueno que es para todo el mundo, también para ellos, respetar la diversidad, prefiero darle la razón. Mis cromosomas se equivocan. No son puros, rectos, grises ni uniformes. Son mestizos, complejos, cambiantes, impredecibles, llenos de curvas y colores, ávidos de sentir, conocer, disfrutar y vivir. Y no veáis cómo me alegro.

La foto aparece en la exposición de EHGAM.

22 comentarios:

Jluis dijo...

Pues que vivan tus errados e insurrectos cromosomas.

Un abrzo

RGAlmazán dijo...

Hay mucho camino por andar. Llevas razón el machismo, la xenofobia y la homofobia son la cara del mismo odio.
La reparación sólo puede venir por la educación de nuevas generaciones, claro que si no se estudia qué es la homofobia en las Comunidades del PP, no se está evitando y se está perpetuando ese odio.

Salud y República

entrenomadas dijo...

Tienes razón, mezclarse es lo mejor.
Hemos añadido parte de tu comentario.
Me encanta la foto, es genial.
Lo dice todo,

Un beso,
June

chus dijo...

June, un pequeño apunte a tu segunda cuestión. Somos de una opinión y me encanta tu reflexión genética, pero es por hablar de cosas.
Es curioso, además de positivo, como hemos conseguido ampliar la palabra tolerar hasta llevarla a la cuarta acepción del la RAE ("Respetar las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias"), pero me resulta extraño de qué manera no soy capaz de olvidar las tres primeras cuando la gente habla de ser tolerante. No logro olvidar que hay una persona que tolera y otra que es tolerada, como una jerarquía estratificada horripilante. Algo así como: "eso que haces es raro y anormal, pero puedes hacerlo porque lo decides tú y porque somos una sociedad libre y porque ..." supongo que eso es "librepensar". Por eso estoy intentando no decir que alguien es "intolerante", porque si se convirtiese en una persona "tolerante" no sé si cambiarían muchas cosas.
Pensarás que el lenguaje muta (como los genes) para adaptarse a los requerimientos del medio y además me lo dirás... Pues con mucha razón.

June Fernández dijo...

Gracias, Jluis, Rgalmazán y Entrenomadas.

Chus: Completamente de acuerdo. La palabra "respetar" supone una relación horizontal, de igual a igual. "Tolerar" marca una jerarquía. Yo no soy nadie para tolerar a la otra y a mí no me hace falta que me tolere ni dios.

Mis queridos Masculino Plural contaron que una amiga, cuando se enteró de que eran pareja, les dijo: "Me parece genial. Yo tolero a los gays". A lo que le contestaron: "Muy bien. Nosotros también te tolramos a ti y a tu novio". Lo suelo poner de ejemplo para explicar porqué es un término odioso.

Así pues, acepto tu reflexión de no utilizar "intolerante". ¿Qué diremos? ¿Irrespetuoso? ¿Totalitario? ¿Fascista? ¿Represor?

Mamen dijo...

Cuando se habla de lo natural, no se debería confundir a estas alturas de años "convividos" y estudiados con lo cultural ¿no? Y sin embargo, se hace de continuo en casi todos los ámbitos de la sociedad.
Los cromosomas no se equivocan, las culturas (no sólo la cristiana) son las que nos dicen que se equivocan.
La diversidad es real y siempre enriquece.Además, cada persona es un mundo ¡que manía de etiquetarnos!
Un saludo.

chicoutimi dijo...

Me gusta el comentario de chus; a mí también me da la impresión de que la tolerancia se convierte a veces en un ejercicio de condescendiencia; prefiero hablar de respeto.
Leyendo la noticia que enlazas, june, me llama la atención lo que propone el PP en La Rioja, sustituir la referencia explícita a las diferentes fobias (en el programa de Educación para la Ciudadanía) por "La igualdad esencial de todos los seres humanos. La no discriminación. Crítica de los prejuicios sociales". La propuesta me parece genial, porque si consiguiéramos aprender simplemente eso, que todos somos esencialmente iguales, que las diferencias son banales y que no justifican la discriminación, avanzaríamos tanto! De la misma forma que, como bien dices, todas las fobias parten del mismo odio.
Pero me da a mí, y lo pienso con tristeza, que no se ha escogido ese título bajo la premisa de que en el RESPETO está una de las claves para solucionar los conflictos, sino para evitar nombrar los problemas concretos, como si por el simple hecho de no pronunciar homofobia, xenofobia, o machismo, estos no existieran. Así que sí, creo que aún es necesario celebrar este tipo de días; hay quien dice que mientras se celebren será imposible que los homosexuales, transexuales, mujeres trabajadoras, etc, se contemplen con normalidad (yo misma lo creía así antes), pero si se guarda silencio al respecto sólo haremos un favor a quienes se sienten incómodos con las realidades que no cuadran en sus esquemas morales/sociales.

entrenomadas dijo...

June,
creo que deberías hacer un post sobre la palabra "respeto" y "tolerancia".
Personalmente la palabra tolerancia me incordia mucho, me fastidia.
Me parece muy interesante lo que ha dicho Chus, al igual que tu respuesta.

Lo dicho, aquí para un post.

Un beso,

M

June Fernández dijo...

Acepto la sugerencia (para cuando gaste el montón de temas pendientes que tengo en la recámara) pero en su día escribí una mini entrada sobre ello: http://junefernandez.blogspot.com/2007/07/respeto.html

Y Masculino Plural lo ampliaron: http://masculinoxdos.blogspot.com/2007/07/tolerancia-vs-respeto.html

MAKE IP dijo...

June! A ze sorpresa ederra zure mezua irakurtzea! :)

Sarearen bitartez iritsitako oparia zurea! Mila esker!

Zure pista jarraitzen hasi berria naiz eta oso lan interesgarria egiten ari zarela iruditzen zait! Zorionak beste mundu baten alde lanean aritzeagatik! Bakoitza gure txokotik eraldaketarako indarrak biltzen.. hauxe iraultzen iraultza ote?

Kontaktuan egongo gara! :)

Besarkada handi-handia!!!!

Make

Magapola dijo...

¿Y qué pasa con la homofobia dentro del propio colectivo homosexual? Porque la hay. Por ejemplo, ¿dónde queda la bisexualidad en todo esto? No he visto que se nombrara y tengo experiencias de personas que no tiene nada en contra de la homosexualidad pero no entienden para nada la bisexualidad, de hecho la consideran casi una especie de promiscuidad avanzada.

entrenomadas dijo...

Bisexualidad,
mira no es cosa de aceptar o no.
Es que cada uno es libre de amar como desee. Algunas persona nos enamoramos de la gente y NO de lo que tengan éstas entre las piernas. Te enamoras de un conjunto y eso es todo.
La bisexualidad es algo muy normal, nada tiene que ver con la promiscuidad. Forma parte de nosotr@s mism@s. Mutilarla es absurdo, pero catalogarla de promiscuidad ya es tremendo.

Mira, lo único importante es ser feliz, el cómo, por dónde y con quién no importa.

Yo cuando desayuno no pienso en mis cromosomas, ni mis compas de curro, Cuando voy al cine, no pienso en mis cromosomas, ni mis compas de cine, cuando me enamoro no pienso en mis cromosomas, tampoco deberían pensar en ellos los demás.


June, este post es estupendo.
Sé lo he dicho a mis cromosomas.
O firmamos la paz o los mando a la porra.

Un beso,

Marta

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

muy buen post. Lo firmo completamente. un beso.

chus dijo...

Dile a tus amigos que es una contradicción asegurar que no entienden la bisexualidad considerándola una promiscuidad avanzada. Si no lo entienden no lo entienden y tú se lo explicas. Si dicen que es una promiscuidad, avanzada creen entenderlo (¿es para ellos promiscuidad avanzada algo peyorativo?) pues "selosplique" también.

Tomara! dijo...

No sé que decirte June, todo esto me supera un poco. Soy solo lo que puedo, lo que sé. No sé que soy, sí sé que anhelo ser feliz.

Gracias por tu entusiasmo, inteligencia y sensibilidad ¡Ójala me contagie algo bueno!.

Un heterosexista tradicional condicionado y sensible.

Muah!

Hitlercito dijo...

en cuanto a la discriminación, pienso que las persons en estado de pobreza extrema de nuestro tiempo son el grupo demográfico más discriminado de la historia de la humanidad

respecto a la homofobia yo veo que eso marcha bien, pero lo otro no

Hitlercito dijo...

por cierto, lo que dice ese manuel fraga no es una opinión, sino una afirmación empírica y supongo que es refutable empíricamente

la ciencia destruó el concepto de raza, y también un concepto demasiado rígido de género (mostrando que hay cualquier combinación posible de cosas, hombres heterosexuales con cromosomoas XX, personas con tres cromosomas, etc.) De cualquier modo una vez que se entiende que los conceptos sólo son guías, es inocuo utilizarlos si no se les toma muy en serio.

June Fernández dijo...

Completamente de acuerdo con Mamen y Chicoutimi. Me alegro, Fernando. Respecto a la bisexualidad, estoy de acuerdo también con todo lo que planteáis, que es un colectivo poco aceptado y comprendido tanto por heteros como por gais. Tampoco soy partidaria de decir eso de que todas las personas somos bisexuales. Prefiero dejar de categorizar y decir que todas somos complejas, cambiantes...

Hitlercito, una cosa es que se avance y otra que marche bien. Hay avances respecto a la situación de las mujeres pero no se puede decir que marcha bien cuando tenemos más de 70 asesinadas al año en España encima de la mesa, a las que hay que sumar las maltratadas, violadas, humilladas, explotadas, precarizadas... Con la homofobia, no marchamos bien a la vista de tanto ataque. Y el espejismo de la tolerancia es muy peligroso.

La ciencia sigue patologizando la transexualidad y la intersexualidad. Pero, por hacer el chiste fácil, ¡qué curioso escuchar a Hitler diciendo que las razas no existen! Hitlercito mola, la verdad.

Make, a ze poza zu hemendik ikustea... Make fue una de las profesoras que más me marcó y encendió mi condición de feminista. Eskerrik asko denagatik. Iraultzen iraultza, hori bai helburu polita. Hortan gabiz, ezta? Pixkanaka baina ilusioz beteta, eta sarean laguntza aparta aurkitu dugu indarrak batuz geldiezinak izateko!

Tomara! no te supera porque eres un buen ejemplo de aplicar espontánea y naturalmente todo ésto y porque has contribuido a hacer posible mi propio proceso. Como hombre que se construye a sí mismo fuera de la masculinidad hegemónica o que al menos se la cuestiona, eres lo que quieres. Y eres maravilloso. Yo prefiero "heterocondicionado sensible". Y sí, me apunto a seguir contagiándonos.

chicoutimi dijo...

Permitidme romper una lanza a favor de la ciencia y los científicos, que en general somos buena gente (más de lo que se piensa). Cuando estudiamos la naturaleza, buscamos generalidades, pero no (normalmente) categorizar como "positivo" lo frecuente ni como "negativo" lo excepcional; de hecho, es gracias a las salidas de la norma, a las mutaciones, a las aberraciones, que hoy somos algo más que seres unicelulares flotando en una charca.
En el número de Nature del 10 abril se puede leer un editorial a raíz del caso de Thomas Beatie, el transexual que está embarazado. El editorial se llama "Defining "natural"", y éste es un fragmento (traducido con mi mejor intención):
"Aparatos como gafas, audífonos, marcapasos y caderas artificiales son "antinaturales". Sin embargo se aceptan ampliamente como vías legítimas para mejorar la experiencia humana [...] Nuestro concepto de lo que es "natural" depende de a qué estemos acostumbrados, y seguirá evolucionando a medida que la tecnología lo haga [...]"

migramundo dijo...

Tienes razón: los días no hay que celebrarlos, sino vivirlos... y disfrutarlos como uno mejor entienda. Salud y saludos.

Cristina dijo...

Después de 20 comentarios (¡enhorabuena!)no sé por donde empezar. Creo que somos muchos los que no nos planteamos lo que somos. Somos personas y nada más, cada cual con sus aciertos y sus errores. La sexualidad de cada uno es cosa de cada uno. Sé que me repito como el ajo pero lo principal es el respeto. Vive y deja vivir.

Txus dijo...

A pesar de lo que las palabras sugieren, "excepcional" y "anormal" son aplicables a los mismos fenómenos. Quienes crean que tus cromosomas están locos y son anormales deberían pensar que son tan excepcionales como anormales.
Personalmente, creo que los "fóbicos" son los anormales (y excepcionales tambien, no olvidemos que son lo mismo), ya que para mi son "sólo" una ruidosa y molesta minoría.