sábado, septiembre 27, 2008

Qué expuestas estamos...


Tengo una amiga que como parte de su militancia escribió un artículo relacionado con los afectos. Personas a las que alguna vez quiso aprovecharon su alusión a temas privados para pegarle una puñalada trapera aireando intimidades (falsas o no, me da igual) para intentar demostrar que su imagen pública nada tiene que ver con su modo de actuar en las relaciones. Cuando vi esas reacciones me quedé horrorizada con lo expuestas que estamos las que de alguna manera tenemos una o varias facetas públicas. Y perpleja con que la gente se permita exigirnos coherencia y perfección, cuando precisamente si nos dedicamos a estas cosas es porque creemos que tenemos mucho que aprender y que crecer.

Un compañero de otro periódico me dijo la semana pasada que de vez en cuando lee mi blog. Compañeras de trabajo y de militancia también han descubierto este rincón (lo que me ha dado cierto pánico) en el que hablo de mis pasiones y de mis inquietudes sin pudor. Algunas de ellas incluso han sabido cosas de mí por aquí antes que por mi boca, lo cual no deja de ser inquietante. Con todo eso, de repente recibes dos anónimos que (para alegría del cobarde que te los escribe, en masculino porque seguro que es hombre y, si no, peor me lo pones) no puedes evitar que te hieran un poquito (muy poquito, como una picadura de mosquito, no te hagas ilusiones). Así que a veces te preguntas si merece la pena estar tan expuesta...

Y la respuesta es: sí. Esta entrada la tenía pensada antes de recibir los anónimos, porque una conocida me dijo que otra chica le había hablado muy bien de este espacio. Algo como: "Estoy enganchada a un blog de una tal June Fernández. No tengo ni idea de quién es pero me gusta". Además, al parecer es una payasa que me hizo reir mucho en unas jornadas. La verdad es que escribo pensando en esta especie de pandilla virtual que hemos formado, así que no pienso en que puede haber personas compartiendo nuestros debates en silencio. Un abrazo a cada una de ellas y muchísimas gracias por compensar esos mensajes envenenados.

Entrenomadas, Cris, Tico, Alicia, Magapola y demás sindrogámicos, Nán, Chus, Rgalmazan, Migra, JLuis, Jass, Fernando, Martín, Álvaro, Redeyes, Masculino Plural y tantas otras personas que he conocido a través de la blogosfera. Aitziber, Ritxar, Lucía, Txus, Tomara (mi fueguito lindo) y demás amigas del mundo real que me acompañan también en el virtual. Cada uno de esos nombres es un buen motivo añadido para reforzar los motivos principales para seguir aquí: que disfruto y que me da la gana, porque si me callo me apago. Creo que ésta, ésta, ésta, ésta y ésta son algunas de las pruebas de que estoy bastante en contacto con la realidad. Pero si ser idealista, inconformista y tener ilusiones que trasciendan una hipoteca y un contrato indefinido es construir castillos en el aire, gracias por el cumplido. Respecto a ese "verás qué bien te va a ir", pues tienes razón, porque me siento más viva que nunca, y eso que apenas he empezado a arder la vida.

Firmado: Aguaécoco

Nota: Queridas colegas blogosféricas, estreno encuesta en la barra lateral para preguntaros qué hacéis para evitar anónimos indeseables. Echad un vistazo a dicha barra, porque hay unas cuantas novedades. No creo que tenga que cambiar la accesibilidad de mi blog moderando comentarios o no admitiendo anónimos, pero tampoco veo porqué tengo que aguantar ese tipo de comentarios cobardes. Así que he decidido, anónimo, darte unos días para que digas tu nombre y apellidos. Si lo haces, admitiré tus críticas sin más problema. De lo contrario, borraré tus dos comentarios.

Nota 2: No es que no acepte comentarios negativos. Sentiros libres de ponerme a parir siempre que lo hagáis con nombre y apellido en el caso de que os conozca y con enlace a vuestro email o blog en caso de que no os conozca, para poder contestar.

Nota 3: La foto tiene otra interpretación, pero me he acordado de ella pensando en imágenes que sugieran estar expuesta. Además, le apasiona a la amiga de la que os hablaba en el primer párrafo.

Nota 4: Os dejo con una canción de la banda sonora de Hacia rutas salvajes, basada en la historia real de un chico de mi edad que decidió internarse en Alaska sin apenas comodidades para entrar en contacto con la naturaleza. Su aventura le llevó a la muerte. Mucha gente lo tachó de loco, otra de envidiable idealista. Yo creo que hizo lo que el cuerpo le pedía y punto. En otras palabras: "Yo soy así y así seguiré..." Eskerrik asko, A.


miércoles, septiembre 24, 2008

Bruja, meiga, sorgiña, witch...

Reales o mitológicas, son nuestras predesoras. Perseguidas por permanecer al margen del sistema heteropatriarcal con sus expresiones de una sexualidad libre. Señaladas por la Iglesia como la representación máxima del pecado. Castigadas por desafiar al inicipiente capitalismo transmitiendo sus conocimientos sin derechos de autor y comercializando medicinas libres de patentes. Oponiéndose al rol pasivo y dócil asignado a las mujeres al no conformarse con ser madres y esposas. Sabias, irreverentes, libres...

Hoy he descubierto a través de Medeak un conxuro feminista, una invocación para reafirmarnos en nuestra lucha por la igualdad y la libertad. Lo proponen unas compañeras mexicanas llamadas El grito de las brujas. Me he reido un montón y me he identificado con reafirmaciones cotidianas como la de pedir mesa para una. Y el "sin ti, soy yo". ¿Os apuntáis a cantarla alrededor de una hoguera virtual?

Hechizos feministas
(Akelarre feminista del sosticio de verano)

INVOCACIÓN:

Por el poder que nos hemos autoconferido, invocamos "a todas nuestras hermanas brujas, las primeras guerrilleras y luchadoras de la resistencia a través de todos los tiempos" y reivindicamos la sabiduría femenina, la maldad femenina, la fealdad, la rareza, la extravagancia, el bizarrismo, la hipertrofia y la multiformidad. Reivindicamos a las mujeres barbudas, a las sucias, a las abuelas con perfume del todo a 100, a las malolientes y hediondas, a la femme fatal de paso firme, a la camionera de pelo en pecho. Reivindicamos los pelos del sobaco y los coños depilados.
Reivindicamos nuestro derecho a quemarlo todo, a crearlo todo, a ser las mujeres que nos de la gana, a ser lo que nos de la gana, a inventarnos y reiventarnos una y otra vez. Reivindicamos nuestro derecho a no sentir miedo, a provocar miedo, a subvertir, transgredir, desordenar, desbaratar. Reivindicamos nuestro derecho a desobedecer. Reivindicamos nuestro derecho a equivocarnos, a garabatear nuestro deseo cómo y las veces que nos de la gana, a penetrarnos las orejas, a dildearnos el ombligo, a vender nuestros anos, a manipular nuestros cuerpos -cuerpos que son campos de batalla-, a masturbarnos hasta el infinito. Do it yourself! Reivindicamos el ser antipáticas, el ser amorosas, ser duras como las piedras o blandas como los mocos, firmes como una verga erecta, suaves y resbaladizas como la sangre menstrual.
Porque la brujería es rebelión, porque la brujería es poder, porque la brujería es nuestra historia.

¡Porque brujas somos todas!

QUEMA EN LA HOGUERA:

[Mostrando un euro]

Porque nos convierte en objetos de consumo y mercantiliza nuestras relaciones.
¿Qué le decimos al capital?
¡Arde, capital, arde!

[Mostrando una bandera española]
Porque las mujeres no tenemos patria; somos exiliadas permanentes. Porque no queremos ni patria, ni jefe, ni marido.
¿Qué le decimos a la patria?
¡Arde, patria, arde!

[Mostrando un sujetador]
Porque este sujetador es el símbolo de todos los corsés, constreñimientos, moldes, sujeciones. Porque no somos sujetables y nuestros cuerpos son incontenibles.
¿Qué le decimos a los corsés?
¡Arde, corsé, arde!

[Mostrando una revista "para mujeres"]
Porque no soy ésa. Porque yo no soy ésta. Porque me aburre, porque me duele, porque no quiero ser la que se amolda a su deseo. Porque sin ti, soy yo.
¿Qué le decimos al heteropatriarcado?
¡Arde, heteropatriarcado, arde!

[Mostrando una imagen de la virgen María]
Porque tú me quieres pura, porque tú me quieres santa, ¡porque tú me tienes harta!
¿Qué le decimos a la virgen santa!
¡Arde, virgen santa, arde!

CIERRE ("Eres una bruja"):

Aunque no lo sepas, eres una bruja. Eres una bruja cuando dices "no", cuando eres valiente, cuando criticas, cuando no te conformas, cuando no consumes, cuando no aceptas, cuando exploras, cuando piensas demasiado, cuando ríes a carcajadas, cuando lloras sin motivo…
cuando entras a un bar y pides mesa para una.

jueves, septiembre 11, 2008

Amor a la vida

La semana pasada, en el noticiario de ETB2, la reportera hizo un certero comentario sobre las convicciones de la candidata republicana a la presidencia de Estados Unidos, Sarah Palin, que se me ha quedado grabado: "Palin está en contra del aborto incluso para los casos de violación, pero es una ferviente defensora de las armas". Tan curioso y radical contraste se repite entre casi todos los sectores que arremeten contra el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos bajo el argumento de que defienden ante todo la vida (de un puñado de células).

En Estados Unidos, es el sector más conservador el que más defiende y aplica la pena de muerte, el que impulsó la guerra de Irak y el que está detrás de otras tantas ocupaciones, golpes de Estado, etc. Da igual el integrismo al que miremos: el sionista, el islámico, el cristiano... En todos se repite la misma norma: defienden la vida de un organismo que todavía no ha desarrollado ni sus funciones vitales más básicas y no tienen ningún escrúpulo en terminar con la vida de seres hechos y derechos.

Vemos en España el mismo fenómeno: quienes ponen el grito en el cielo por el "asesinato de millones de vidas a las que se les niega el derecho a vivir", apoyaron la política neocon de Estados Unidos, reclaman la cadena perpetua, defienden las políticas más contrarias a los derechos humanos de las personas inmigrantes... En fin, dado que no funciona hablar de los derechos de las mujeres, de que nuestros cuerpos son sólo nuestros y que nuestra felicidad y nuestra salud deben de estar siempre por encima de la posibilidad de que un puñado de células se pueda convertir en un ser, creo que igual funciona más constatar tal paradoja: que son quienes más defienden la vida de los embriones quienes más atentan contra los derechos humanos.

Ayyyyy, Caramel...


Ayer la vi por segunda vez y, definitivamente, ha desbancado a (o por lo menos empatado con) Amelie como mi película favorita. Como ya la elogié bastante en su día, sólo os invito a que, quienes no la hayáis visto lo hagáis pronto, y quienes lo hicisteis después de leer la entrada me contéis ahora qué os parece. Si volviera a escribir una entrada sobre la película volvería a repetir lo mismo, así que sólo digo una cosa más: quien después de ver Caramel -que muestra seis historias paradigmáticas de los sacrificios, obsesiones y represiones con los que vivimos las mujeres en el sistema patriarcal- no se sienta feminista, es que carece de toda sensibilidad y de todo sentido de la justicia social. Un último consejo: si conseguís el dvd elegid la versión original (en árabe) subtitulada.


sábado, septiembre 06, 2008

Me quedo con éste


El listón estaba muy alto, porque Diarios de Motocicleta es una de mis películas favoritas. Iba además con prejuicios tras leer una crítica que tachaba al Che de Steve Soderbergh de ser más cine didáctico que político por su asepsia. No sé si por esa predisposición o por criterio propio, pero estoy de acuerdo. Che, el argentino, me ha dejado de lo más fría.

Salí del cine sin tener claro cuál era el objetivo del director con esta película. ¿Aportar todos los datos sin juicios de valor para que cada cuál decida qué pensar de la Revolución? A estas alturas, sobran los datos. Creo que lo que nos sigue faltando es el argumento final para ilusionarnos sin demasiadas dudas con lo que pudo ser o despertarnos del todo del sueño socialista.

Renuncia el director a hacer vibrar al público con un argumento tan visceral como es una revolución. No sé si es porque el interés por el sistema cubano se me gastó de tanto usarlo, así como la necesidad de seguir creyendo en la Revolución para creer en el socialismo. Con eso de que ahora pienso que el feminismo es la verdadera revolución que ha transformado radicalmente las sociedades sin matar a una sola persona, en la película no podía dejar de horrorizarme por tanto macho ególatra ávido de cargarse al enemigo y alguna que otra mujer desesperada por ser aceptada por ellos y coger el fusil. El tema es que no se me movió un pelo ni con los discursos del Che, ni con los fusilamientos, ni con la victoria final…

El protagonista repite a lo largo de la película que es la pasión del pueblo, el amor de las personas hacia la patria y la justicia lo que dio fuerza al movimiento y propició la victoria. Ese discurso no se corresponde, en mi opinión, con un retrato conmovedor del pueblo como protagonista. Ocurre al contrario que en Diarios de Motocicleta, donde son las historias de las personas, y no los discursos del futuro líder, lo que cautivan a la espectadora y hace convincente el famoso lema del guerrillero “Deja que el mundo te cambie y podrás cambiar el mundo”. Me interesa ese Che esponja, ávido de historias, emociones…

Che, el argentino, aburre con sus registros de batallas y estrategias. “No se nos da la oportunidad de conocer a ningún personaje, como si el más mínimo retrato psicológico pudiera ser una excusa para justificar al mito al que obedecen”, argumenta la crítica de Fotogramas. Seré una sentimental, pero creo que la película sólo brilla cuando deja vislumbrar el gracejo y la sencillez de los cubanos y cubanas.

Benicio del Toro convence como Che pero no fascina. Supongo que por el objetivo del director de desmitificarlo. Fidel es insoportablemente histriónico. Quien le conociera tal vez opine que es un fiel retrato, pero a mí el actor que lo interpreta me parece un imitador excelente que reproduce todos sus gestos sin lograr transmitir su presencia y carisma.

En fin, pese a todo, la película merece la pena. La sobriedad de Soderbergh es mucho más acertada que la oda cursi al heroísmo o el panfleto anticastrista que se podría esperar de una cinta así. La exuberancia de Sierra Maestra también es por sí misma una garantía de disfrute. Hace ilusión ver al paisano Unax Ugalde (ya ves, kazetari, a una a veces le salen ramalazos patrióticos) más entrañable que nunca. La percusión engancha mucho más que la típica musiquilla bélica y Silvio pone un sorprendente broche final musical (qué bien que el cineasta estadounidense recurra al cantautor cubano por excelencia). Total, que no me hagáis caso. Id a verla y luego me contáis.

lunes, septiembre 01, 2008

¡Por una educación pública y laica!


Creo que ya es de sobra conocida por estos lares mi total intolerancia hacia la educación privada y concertada. ¿Por qué?

- Porque la educación es un derecho universal que no se puede ni debe privatizar
- Porque los colegios privados transmiten unos valores y principios excluyentes que chocan con los que rigen las sociedades democráticas y progresistas
- Porque es una auténtica aberración que las instituciones públicas destinen el dinero aportado por toda la ciudadanía a apoyar esos modelos educativos
- Porque incluso aunque sobrevivan gracias a ese dinero, se empeñan en defender sus privilegios y sus principios reaccionarios

La situación en el País Vasco es especial, como ya os he explicado alguna vez. Con el fin del franquismo proliferaron las llamadas ikastolas, colegios privados (muchos de ellos cooperativas) que cumplían el imprescindible papel de recuperar la lengua y la cultura vasca después de décadas de represión. Treinta años después de aquello, el euskera es la lengua mayoritaria en la que el alumnado vasco cursa sus estudios no universitarios y las escuelas públicas cuidan la transmisión de la cultura vasca. Así pues, en mi opinión las ikastolas han dejado de ser necesarias. Sin embargo, siguen gozando de ese prestigio social que obstaculiza la defensa del sistema público. No nos engañemos: hoy por hoy, transmiten una cultura nacionalista que resulta excluyente para buena parte de la ciudadanía que no coincide con esa ideología.

Entrevisté al director de un hospital (privado, por cierto) de atención a personas con daño cerebral que admitió sin reparos que recomendaba a los padres de los menores con daño cerebral que les matricularan en centros públicos. Los centros privados (lo que incluye a las ikastolas) son competitivos y su objetivo es mantener el nivel académico a toda costa, por lo que no se ocupan lo suficiente de personas con necesidades especiales, argumentaba. Los reparos en aceptar a inmigrantes; los despidos de profesorado homosexual; el boicot a Educación para la Ciudadanía; la segregación por sexos, etc. son algunos otros despropósitos que persisten en centros subvencionados por las comunidades autónomas.

Os digo todo ésto porque me ha alegrado encontrarme en El País con un reportaje muy crítico con el sistema concertado. Espero vuestras opiniones, experiencias...

Lo que no tengo claro es cómo encaja mi intolerancia con esas escuelas alternativas que utilizan métodos de aprendizaje diferentes al hegemónico (basados, por ejemplo, en respetar los ritmos de las criaturas) y transmiten valores socialistas o libertarios... Conozco una experiencia cercana que me ha encantado. Ha disipado mis prejuicios de que es un modelo elitista en el que sólo tienen cabida las criaturas de hippies aburguesados. Funciona como una cooperativa pero acepta a niñas y niños que no puedan pagar la cuota. ¿Cuál es la solución?

sábado, agosto 30, 2008

No pongamos el contador a cero


Lydia Falcón lanza en una entrevista una pregunta que me ha sorprendido por novedosa y necesaria: ¿por qué se cuentan por año las víctimas de la violencia machista? "En los últimos 10 años 850 mujeres han sido asesinadas, pero nunca se cuentan todas juntas. Lo vergonzoso es que cada 1 de enero se pone el contador a 0". Falcón compara esa tendencia con el mensaje repetitivo de los medios de que ETA ha asesinado a unas 800 personas en cuatro décadas. Es decir, lo que la prensa no dice es que el patriarcado ha necesitado sólo 10 años para sembrar tantas muertes como ETA en toda su historia.

Igual no os parece algo relevante, pero creo que hablar de 850 muertas en diez años propiciaría una mayor sensibilidad hacia la violencia machista y que ésta fuera de una vez por todas considerada como una prioridad política y social. No deja de horrorizarme que la violencia contra las mujeres no figure nunca entre las primeras cinco preocupaciones de la ciudadanía española en las listas que elabora el CIS. Las mujeres estamos más expuestas a ser maltratadas, violadas y asesinadas por el simple hecho de ser mujeres. Que a la población le preocupe más no poder tener un piso en propiedad o el fantasma absurdo de la inmigración me parece surrealista, por no decir patético. La única explicación es que las mujeres somos víctimas de segunda incluso para nosotras mismas, porque 850 muertes en diez años (la punta del iceberg de infinitas formas de violencia y discriminación) bien merecen estar en esa lista del CIS.

martes, agosto 26, 2008

El periodismo como motor de igualdad

Tengo pendiente desde hace tiempo hablaros de un nuevo proyecto que me tiene muy ilusionada: varias compañeras hemos creado Kazetarion Berdinsarea, la Red Vasca de Periodistas con Visión de Género.

Lucía Martínez y yo volvimos del II. Encuentro de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género con ganas de gestar una iniciativa de ese tipo en Euskadi. Poco a poco se fueron adhiriendo profesionales de los medios de comunicación, gabinetes, profesoras de universidad, personas especializadas en la cooperación al desarollo... Hoy somos 36 profesionales relacionadas con la comunicación quienes nos dedicamos a compartir información y debatir a través de una lista de correo. Contamos también con un blog para darnos a conocer y difundir buenas prácticas. Nuestra primera acción pública fue rechazar el despido por parte de la COPE de la periodista Isabel Quintairos por estar casada con una mujer. Ahora estamos trabajando en redactar decálogos para orientar sobre el tratamiento de la violencia machista y proponer pautas para escribir con perspectiva de género.

Los medios de comunicación son un reflejo más de una sociedad patriarcal y androcéntrica. Con la particularidad de que la prensa es creadora de opinión y su papel en la transmisión de valores es fundamental. Actualmente, los medios están dirigidos por hombres y escritos mayoritariamente por hombres (sobre todo las secciones estereotipadas como más masculinas, como Economía o Política). La mayoría de noticias están protagonizadas por hombres. Cuando no es así, las mujeres a menudo aparecen como sujetos pasivos o incluso victimizados.

A quien niegue esta realidad le puedo dar referencias de diversos estudios. Le invito también a recordar los ejemplos que analicé recientemente sobre violencia machista y a que compare, por ejemplo, cómo se tratan las victorias de Nadal y de las nadadoras sincronizadas. Él tiene nombre propio y se describe su gesta, mientras que ellas soportan cursiladas invisibilizadoras como "Sirenas de plata".

Ante todo, cada vez somos más quienes nos proponemos dar la vuelta a la influencia de la prensa. Si hoy actúa perpetuando desigualdades, roles y estereotipos, apostamos por transformarla en un potente instrumento para la consecución de la igualdad real. ¿Cómo?

- Favoreciendo que las mujeres periodistas tengan condiciones de trabajo dignas, posibilidades de conciliar la vida personal y acceso a los puestos de responsabilidad.
- Realizando y difundiendo un análisis crítico en clave feminista de los contenidos de los medios de comunicación.
- Proponiendo y practicando nuevas formas de hacer periodismo con visión de género, lo que no significa más que escribir pensando en un público tanto femenino y masculino. Pero no de una manera neutra, sino visibilizando las desigualdades de sexos y, ante ellas, mostrando modelos alternativos positivos.

Os iré contando cómo marcha la aventura, pero por ahora creo que puede funcionar y, si no es así, habremos aprendido y compartido mucho en el intento. Os invito a visitar el blog y comentarlo. Por ejemplo, creo que os gustará la recomendación de un reportaje sobre monjas feministas, que me pareció muy curioso. Podéis echar un vistazo a nuestros objetivos y contactar con nosotras por mail para lo que queráis.

lunes, julio 28, 2008

Feminismopornopunk


Creo que os hablé del seminario Feminismopornopunk al que iba a asistir a principios de mes. Abajo os pego y enlazo el principio del reportaje que he publicado en Diagonal. En mi caso, poco identificada (por ahora) con esos tipos de sexualidades (sadomaso, punk, trans y demás) ha sido más placentero saborear el seminario los días posteriores, analizar cómo puedo extrapolarlo a mis vivencias y deseos, que la estancia en sí, en la que también disfruté muchísimo.

Tuve el honor de entrevistar a Annie Sprinkle, Elizabeth Stephens y Beatriz Preciado. De los contenidos teóricos, lo que más me llegó fue la propuesta de Itziar Ziga de una hiperfeminidad radical y empoderada, puesto que me sirve muy bien para reafirmarme en cosas como llevar minifalda sin sentirme menos feminista (o incluso más, porque se trata de mostrar mi cuerpo cuándo y cómo me apetece). De lo práctico, fue alucinante la performance de Lazlo y Nadege, les he cogido la gracia a los poemas de Diana pornoterrorista ("tu coño es lo único que me sabe a algo interesante", y demás) y, por encima de todo, ver a Sprinkle en acción. Es maravillosa.

Lo más importante para mí es ver que mujeres, bolleras, marikas, trans, y demás animalillos, como decían las ponentes, que el sistema considera desviados hayan ocupado el espacio público durante cuatro días con sus fantasías, sus dildos, sus gemidos, sus coños en cuerpos de hombres, sus pechos vendados, sus fustas, sus gritos, sus cantos de Me gusta ser una zorra, sus cuerpos terrenales alejados de los cánones, su creatividad sin límites ni censura... A cualquier persona no identificada o satisfecha con la masculinidad hegemónica le beneficia que quienes han sido siempre invisibilizados o tratados de objetos tengan ese espacio para expresarse y reivindicarse como seres sexuales. Para mí, después de una vida (al igual que todas las mujeres, hayan aprendido a reconocerlo o no) llena de represión y autorrepresión, esos referentes de perras sin complejos resultan de lo más liberadores.

Espero que disfrutéis de lo publicado en Diagonal. Os invito también a leer la entrevista a Beatriz Preciado, "La pornografía es una noción política". Muchas gracias a Medeak (por ser parte fundamental de la organización, hablarme del seminario y facilitarme contactos), Tomara (por compartirlo conmigo), Beto, Annie y Beth, Diagonal por interesarse por la iniciativa y Aitor Bengoetxea por ilustrarlo de maravilla.

Porno fuera de la norma

JUNE FERNÁNDEZ
Cuatro días viendo y haciendo porno, en los que las tetas de silicona brillaron por su ausencia y las pollas descomunales fueron suplantadas por una amplia gama de dildos. Nada de rubias oxigenadas y sobreactuadas para gozo de la masculinidad hegemónica. Por una vez, los cuerpos que el sistema considera desviados y los deseos que trasgreden la norma fueron protagonistas.
El escenario fue Feminismopornopunk, un seminario dirigido por el filósofo queer Beatriz Preciado, que reunió del 2 al 6 de julio en el centro cultural Arteleku (Donostia) a un sinfín de colectivos punk, LGTB, sadomaso (SM), queer, artistas, feministas y personas ávidas de representaciones del sexo alternativas, libres y diversas. No faltaron pioneras como la ex estrella del porno y ahora artista y sexóloga Annie Sprinkle y el fotógrafo transgénero Del LaGrace Volcano. ¡Sigue leyendo!

En la foto, las Medeak, más estupendas que nunca, en el taller que organizaron Post-Op durante el encuentro.



miércoles, julio 16, 2008

¡Euforia de género!


La ley de Identidad de Género promovida por el Gobierno de Zapatero se presentó como una norma pionera y progresista a más no poder. Es cierto que supone un avance, puesto que permite realizar el cambio de nombre a personas que decidan no someterse a la operación genital que, en el caso de las mujeres biológicas que viven en el género masculino, es especialmente peligrosa, cara e insatisfactoria.

Sin embargo, mucho queda por lograr. Para tramitar el cambio de sexo, las personas transexuales tienen que haber pasado dos años de hormonación, haberse sometido a terapia psiquiátrica y tienen que acreditar la disforia de género, una patología psiquiátrica que consiste en sentir aversión por tu propio cuerpo. La transexualidad está incluida desde 1973 en los catálogos internacionales de enfermedades, como también lo estuvo la homosexualidad. Es decir: para que una persona pueda vivir en el género que siente como suyo, tiene que agredir su cuerpo con hormonas sintéticas, pedir permiso a la psiquiatría y reconocer que tiene una patología médica, que está enferma y trastornada. Hoy me encuentro en el periódico con que para pedir ayudas para realizar cambios de sexo, el departamento de Asuntos Sociales del Gobierno vasco (lo lleva Ezker Batua) exige acreditar disforia de género.

Muchas personas progresistas, nada sospechosas de ser homófobas, me han dicho que no entienden la transexualidad, cómo una persona puede rechazar su cuerpo y agredirlo para cambiarlo. La cuestión es que esa agresión no es voluntaria, sino impuesta por ley y por la rigidez de sexos y géneros que articula esta sociedad.

El concepto de género lo inventó un médico que realizaba reasignaciones sexuales a bebés intersexuales. Para combatir la evidencia biológica de que los cuerpos no son sólo femeninos o masculinos, el médico creó la categoría de género de manera que, desde entonces, se realizan operaciones genitales a los bebés para que se ajusten a los dos únicos géneros que admite esta sociedad. Me parece una barbaridad que se realicen castraciones a bebés que no tienen capacidad de decidir para meterles en el corsé de los géneros. Os recomiendo que veáis la película argentina XXY, sobre una adolescente hermafrodita que se cuestiona si el género femenino que le impusieron al nacer es el que siente suyo.

Frente a esa rigidez, hay muchas personas reivindicando la multiplicidad de los sexos y el respeto a la misma. Las hay que, socializadas en un sistema que no les informa sobre esa multiplicidad, se someten al proceso que marca la norma. Es una decisión valiente y dura que merece todo el respeto. La prueba de la vida real que exigen algunos psiquiatras, que consiste en vivir dos añs como el sexo no biológico antes de empezar el tratamiento hormonal y quirúrgico (es decir, ir por la vida presentándote como Luis con unas tetas enormes) es una brutalidad que bien puede desencadenar una patología real (estrés o depresión como poco). También hay personas que se rebelan y que nos dicen que pueden ser mujeres sin pechos y con pene; hombres con vagina, pechos y sin barba, porque así se sienten y así lo deciden. Hay quien da un paso más y se niega a entrar en la categoría de mujer o en la de hombre, definiéndose como transgénero.

¿Por qué algo tan íntimo como la identidad de género es un asunto de Estado que tiene que ser regulado? ¿Por qué, como se pregunta Beatriz Preciado en Testo Yonqui, no hay trabas para operarse la nariz pero hay que seguir un interminable protocolo médico, psiquiátrico y legal para operarse los genitales? ¿Por qué me puedo cambiar de nombre y ponerme Penélope pero no Imanol? Porque la posibilidad de que cada cuál sea libre de desarrollar su sexualidad y construir su identidad de género es todo un atentado al sistema heteropatriarcal. Imaginad que, en un mundo en el que los hombres siguen ostentando el poder, haya un acceso libre a la testosterona sintética, y cualquier mujer se pueda convertir en hombre. Por ello, el propio Preciado relata en Testo Yonqui su experiencia de toma de testosterona, no como un proceso de cambio de sexo sino como un acto de terrorismo de género por parte de una persona a la que se le ha impuesto ser mujer cuando nunca lo ha sentido, y a la que se le da como única alternativa ser hombre tras pasar por procesos médicos, psiquiátricos y legales.

Todo ésto igual os resulta muy ajeno, pero pensad por un momento en el sinfín de actos cotidianos que hacéis para ajustaros al género que os han impuesto y que ya tenéis normalizados. Por ejemplo, quitarse esos pelillos de la cara que no son propios de una mujer. ¿Cómo es que algo que tienen la inmensa mayoría de mujeres no es propio de ser mujer? Si sumamos las personas que nacieron hermafroditas; las personas transexuales y transgénero; los hombres que sienten que no encajan con el modelo hegemónico de hombre; las mujeres que se revelan ante los valores femeninos que se les imponen... ¿Seguro que es tan natural e inamovible pensar en que sólo podemos ser hombres o mujeres? Creo que estas reflexiones no son sólo interesantes para las personas transexuales, sino que resultan liberadoras para todas, para entender que tanto el género como el sexo son construcciones sociales, performatividades (como dice Judith Butler, principal referente de la teoría queer) impuestas.

El colectivo Guerrilla Travolaka es un grupo activista político que defiende estos principios de libertad personal. Ante la disforia de género, su lema es ¡euforia de género! En su web podéis ver unas magníficas fotografías que rezan otros lemas como "¿Qué tienen de masculinas mis cicatrices?". Se presentan así:

Ni homes, ni dones. Ni disfòrics, ni transtornats, ni transsexuals. Només som guerrilleres o guerrillers segons el moment. Pirates del gènere, buscadors de tresors. Som Trans-resistents, Trans-guerrilleres, Trans-ciutadanes, Travolakes, Drag-Kings i DragQueens. Dissidents de l’heteropatriarcat.

Y
por si alguien sigue pensando que es necesario tener pene para ser hombre, ¿no os parece que éste de la izquierda es un hombre? Es Lazlo Ilya Pearlaman, actor y director de teatro transexual que nos deleitó en el seminario Feminismopornopunk con unas maravillosas performances en las que, tras exhibir toda su masculinidad, se desnudaba y mostraba (para sorpresa de las mentes prejuiciosas que esperábamos encontrarnos con un gran pene) orgulloso su vagina.