
Ayer me hacía una pregunta que hoy tiene más sentido que nunca a la vista de noticias como ésta:La AVT hará una campaña "ante una sentencia tan indigna"
Pasemos por alto la contradicción que supone que los mismos (lo digo también por el PP) que hablaban de presión social sobre los jueces y desacato a sus decisiones en la manifestación de apoyo a Ibarretxe cuestionen ahora una sentencia del Tribunal Supremo.
Pero yo me preguntaba: ¿Si las víctimas (no sólo las del terrorismo sino cualquier tipo de víctima) pudieran influir sobre las leyes no se aprobaría la cadena perpetua y la pena de muerte? ¿Se podría hablar de estado de derecho? ¿No sería constante la creación constante de leyes de excepción? Hay que respetar a las víctimas y escucharlas, pero mezclar el corazón con el derecho, que tiene que ser lo más racional y objetivo posible, no es buena idea.
La etiqueta se debe a que reivindico la memoria histórica no sólo para los represaliados por el franquismo sino para todo el que sufrió cualquier tipo de terrorismo, incluído el de estado. En la foto Marixabel Lasa porque no he encontrado una foto bonita y Alcaraz me repugna.








